Y viví en un sueño asesinado, por la locura corroído, por la ignorancia olvidado y por tus besos ultimado.
Y morí en una vaga realidad, llena de palabras implícitas, que cual puñaladas del mas caliente hierro, fueron destrozando el mas frió amor.
Y renací en los brazos de aquella obscuridad que con mis lagrimas fue tomando forma para convertirse en la mujer, que ahora quiero, y que con su oscuridad jamás me podrá dañar, mas de soledad ha de llenar mi pesar.
Y por último, ahora escribo, bajo la sombra del hastío, acurrucado entre el inquietante espacio que dejo un cuerpo intangible al momento de esfumarse y emigrar con el viento a quien sabe donde para tan solo rozarse con almas infortunadas, como infortunado fue este ser al toparse con tan ligero bienestar y tan pesado mal.
Y morí en una vaga realidad, llena de palabras implícitas, que cual puñaladas del mas caliente hierro, fueron destrozando el mas frió amor.
Y renací en los brazos de aquella obscuridad que con mis lagrimas fue tomando forma para convertirse en la mujer, que ahora quiero, y que con su oscuridad jamás me podrá dañar, mas de soledad ha de llenar mi pesar.
Y por último, ahora escribo, bajo la sombra del hastío, acurrucado entre el inquietante espacio que dejo un cuerpo intangible al momento de esfumarse y emigrar con el viento a quien sabe donde para tan solo rozarse con almas infortunadas, como infortunado fue este ser al toparse con tan ligero bienestar y tan pesado mal.