Niko95
Poeta
Extrañas entrañas
de telarañas aledañas
a olvidadas hazañas.
Poderosas espadas
a hadas otorgadas
y cómo estacas clavadas
a almas petrificadas.
Se unen en un cuento que nunca acaba.
La mera mención
es un insulto.
La mera cuestión
es el indulto.
Tropezando hasta quebrantarse las rodillas,
continuando hasta fracturarse las costillas,
creando hasta formarse las astillas,
transformando tantas heridas en salidas al dolor,
perfeccionando varias auto-torturas por obsesión,
igualando mi propio infierno carmesí sin perdón.
El camino hasta la cima del cielo
comienza en las profundidades del infierno.
El amigo que te estima como fiel perro
te alienta en las dificultades del sendero.
Los obstáculos
se ven como preámbulos
vistos desde otro ángulo.
Yo te ayudo
y así acumulo
todo tu impulso.
Pensando todos como uno,
siendo como ninguno
y compartiendo tu individualidad con los tuyos.
Así seré puro!
La agresividad se concentra en un punto,
la felicidad se altera en algo brusco,
la terquedad se acelera en el bruto,
la verdad es que no le culpo!
El dolor es constante!
Pero la diversión es apasionante!
La dirección de gestos invertidos no tiene sentido...
la obsesión con estos instintos me tiene enloquecido...
Si de verdad le encontrases el sentido a mis palabras
estarías pasmado o mostrando tus agallas!
Si el mal parase no valorarías las hazañas
y estarías petrificado ante las cosas mundanas!
Me río en el abismo
y entre sigilos improviso
un duelo conmigo mismo
repitiendo un empate infinito.
Por los siglos de los siglos
las entidades que forman mi conciencia
volverán a sus lugares de procedencia,
Por los caídos y los amigos
firmaremos por la humanidad y la ciencia,
lucharemos por el amor, la verdad y la paciencia.
Hallando descanso en los recuerdos de buenas experiencias.
La historia continua en las vivencias de tu propia esencia.
de telarañas aledañas
a olvidadas hazañas.
Poderosas espadas
a hadas otorgadas
y cómo estacas clavadas
a almas petrificadas.
Se unen en un cuento que nunca acaba.
La mera mención
es un insulto.
La mera cuestión
es el indulto.
Tropezando hasta quebrantarse las rodillas,
continuando hasta fracturarse las costillas,
creando hasta formarse las astillas,
transformando tantas heridas en salidas al dolor,
perfeccionando varias auto-torturas por obsesión,
igualando mi propio infierno carmesí sin perdón.
El camino hasta la cima del cielo
comienza en las profundidades del infierno.
El amigo que te estima como fiel perro
te alienta en las dificultades del sendero.
Los obstáculos
se ven como preámbulos
vistos desde otro ángulo.
Yo te ayudo
y así acumulo
todo tu impulso.
Pensando todos como uno,
siendo como ninguno
y compartiendo tu individualidad con los tuyos.
Así seré puro!
La agresividad se concentra en un punto,
la felicidad se altera en algo brusco,
la terquedad se acelera en el bruto,
la verdad es que no le culpo!
El dolor es constante!
Pero la diversión es apasionante!
La dirección de gestos invertidos no tiene sentido...
la obsesión con estos instintos me tiene enloquecido...
Si de verdad le encontrases el sentido a mis palabras
estarías pasmado o mostrando tus agallas!
Si el mal parase no valorarías las hazañas
y estarías petrificado ante las cosas mundanas!
Me río en el abismo
y entre sigilos improviso
un duelo conmigo mismo
repitiendo un empate infinito.
Por los siglos de los siglos
las entidades que forman mi conciencia
volverán a sus lugares de procedencia,
Por los caídos y los amigos
firmaremos por la humanidad y la ciencia,
lucharemos por el amor, la verdad y la paciencia.
Hallando descanso en los recuerdos de buenas experiencias.
La historia continua en las vivencias de tu propia esencia.