un garabato
Poeta recién llegado
II
Me gustaría ser un pájaro hermoso
con conciencia absoluta,
un individuo ligero que aterrice
paisajes hermosos en su memoria
y lo sepa y pueda beber del aire.
Sería siempre un ebrio marinero
desterrado sin patria ni tierra,
un buscador de vidas y penumbras.
Descansaría en las nubes y pasaría las noches
resguardado por la gravedad de los planetas.
Por la mañana me lanzaría en picada sobre la Tierra
y mi desayuno sería el pensamiento de los hombres;
los efímeros sueños de alguna golondrina,
el baño matutino de una flor o el deseo
de dos amantes que sobrevivieron a la noche.
Es verdad, el cielo es muy infinito
y está sobrepoblado, sin embargo
mis notas serían las estrellas del aire,
aquí perdidas, respiradas y exhaladas
por todos los días.
Me gustaría ser un pájaro hermoso
con conciencia absoluta,
un individuo ligero que aterrice
paisajes hermosos en su memoria
y lo sepa y pueda beber del aire.
Sería siempre un ebrio marinero
desterrado sin patria ni tierra,
un buscador de vidas y penumbras.
Descansaría en las nubes y pasaría las noches
resguardado por la gravedad de los planetas.
Por la mañana me lanzaría en picada sobre la Tierra
y mi desayuno sería el pensamiento de los hombres;
los efímeros sueños de alguna golondrina,
el baño matutino de una flor o el deseo
de dos amantes que sobrevivieron a la noche.
Es verdad, el cielo es muy infinito
y está sobrepoblado, sin embargo
mis notas serían las estrellas del aire,
aquí perdidas, respiradas y exhaladas
por todos los días.