LuKaS
L'enfant terrible

Jamás pude ver
el fenómeno de la noche,
vi cientos de albas ponerse
y nunca vi la noche.
El resplandor morado
detrás de los olivos;
un estela de luciérnagas
que me sorprendió.
Detrás de cada ocaso
hay un cielo colorido;
matices negros, azules, lilas,
todos ellos son colores.
Por limitarme tan solo a ver,
me olvidé de percibir;
y la noche aún sigue ahí,
levitando cuerpos celestes.
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