Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Cielo Sin Estrellas
Infinito camino
que acoges millones de astros
en eterno movimiento.
Sede divina,
a ti debemos el amanecer del tiempo
y el sol que alumbra el pensamiento.
Desapareces de nuestra vista
espectáculo de antiguos,
la luz artificial te oculta y
convierte el firmamento en un tablero negro
sin soles ni planetas.
El hombre de ciudad que mira el cosmos
solo ve la bruma
y el triste trazo de estrellas que se apagan
ante la gran contaminación lumínica
que enceguece los ojos de los hombres.
Los niños no conocen el esplendor del universo,
lo que es un cielo estrellado
rara vez o nunca ven.
Los poetas no se inspiran en las musas
que cabalgan sobre los Abraxan,
olvidaron las historias de constelaciones,
de Belorofonte domesticando a su Pegaso,
de las alas de los Aethonan y los Thestral
impulsando el viento cósmico que portea a Beauxbaton.
Infinito camino
que acoges millones de astros
en eterno movimiento.
Sede divina,
a ti debemos el amanecer del tiempo
y el sol que alumbra el pensamiento.
Desapareces de nuestra vista
espectáculo de antiguos,
la luz artificial te oculta y
convierte el firmamento en un tablero negro
sin soles ni planetas.
El hombre de ciudad que mira el cosmos
solo ve la bruma
y el triste trazo de estrellas que se apagan
ante la gran contaminación lumínica
que enceguece los ojos de los hombres.
Los niños no conocen el esplendor del universo,
lo que es un cielo estrellado
rara vez o nunca ven.
Los poetas no se inspiran en las musas
que cabalgan sobre los Abraxan,
olvidaron las historias de constelaciones,
de Belorofonte domesticando a su Pegaso,
de las alas de los Aethonan y los Thestral
impulsando el viento cósmico que portea a Beauxbaton.