manuelo
Poeta fiel al portal
Hay un cielo y hay un mar
con su luna y sus estrellas
y un viento de la montaña
sobrevolando la vega
y el corazón de metal
de un reloj que mide el tiempo
hiriendo el invierno frío
con un murmullo, un silencio.
Ya habla la Navidad
y nuestro Dios nos fascina
pues va llenando las almas
poquito a poco de vida
y nuestros ojos ha abierto
al portal de cada esquina
de cada niño con hambre,
con inocencia infinita.
con su luna y sus estrellas
y un viento de la montaña
sobrevolando la vega
y el corazón de metal
de un reloj que mide el tiempo
hiriendo el invierno frío
con un murmullo, un silencio.
Ya habla la Navidad
y nuestro Dios nos fascina
pues va llenando las almas
poquito a poco de vida
y nuestros ojos ha abierto
al portal de cada esquina
de cada niño con hambre,
con inocencia infinita.