lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Una mesa bendecida
con alabanzas al cielo
de fervientes comensales
y sus fieles servidores,
caerá rota por el peso
de tan impúdicas viandas...
Nunca fueron invitados
ni harapientos ni descalzos,
sólo personas de alcurnia
con poder y con fortuna.
A una mesa bendecida
por la tierra y el sudor,
acuden los jornaleros.
Sobre ella está su trabajo,
su coraje, y su valor.