Joooo querida Malena que hermoso y tentador poema, yo querría estar allí para tomarme un café o lo que fuera contigo.
Si atravesaras el calor de mi cuerpo
y te quemaras con el fuego
que enciende mi deseo
quizás me temerías más.
Que bellos y enigmaticos versos porque quemarse con el fuego que enciende el deseo se me antoja como una consecuencia inevitable que se asume plenamente a pesar de saber que uno caerá sin remisión en la red de sus encantos y temerla es temer a perder la libertad de uno o quizás perderla a ella para siempre, como comprenderás todo esto son interpretaciones mías de tus versos que son tan lindos porque sugieren muchas cosas.
Si tocaras con tus manos
el cielo de mis dedos
cuando escribo así,
sé que querrías estar aquí.
Pienso que que he tocado muchas veces el cielo de tus dedos con mis ojos, hacerlo con mis manos sería algo maravilloso, con perdón. No se a quien diriges este poema pero si que la poetisa debe de saber que cualquier lector que lo lea lo asumirá como suyo y se convertirá en el protagonista de tus versos. Esto es lo que me ha pasado a mí. En fin querida amiga que me ha encantadoooo, en tu línea sensible y preciosista, enamorando mi faceta de lector de poesía que siempre quiere más y más de la tuya. Te mando un abrazote de té de hierbabuena y menta con hielo, me estoy tomando uno ahora, 40 grados a la sombra hoy en Zaragoza. Paco.