humanoide
Poeta fiel al portal
Sólo frío y silencio,
césped muerto
y ese olor a incienso
emanando de un estéril huerto
Cosechado por la usencia
de cien vacíos
y la inconfundible esencia
de tus libres atavíos
Cabalgando al viento
despojados de tu cuerpo,
empeñados al intento
de aferrarse al tiempo
A cada segundo
de tu frágil existencia,
como séquito iracundo
acatando la sentencia...
Impuesta por tu piel morena,
tu mirar violeta,
tus labios de sirena
y cabello cual veleta
Dirigiendo tus pasos al sur,
a un desierto sin flor,
sin mar azul,
sin tu amado ruiseñor,
dejando tras de ti
Cien vacíos.