Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acarician tus manos mi cintura,
y cincelas mi cuerpo con tu aliento.
Esculpiendo para mí un firmamento,
de besos impetuosos y mixtura.
Candorosa mi boca te murmura,
que cinceles mi cuerpo a fuego lento,
mi ardiente piel te sirva de alimento,
como fruta del árbol ya madura.
Siento al placer prolongar mi agonía,
transfiriendo pasión dulcemente
Ebria de amor, te siento desbocado.
Y fundiéndose tu piel con la mía
me abrazas con tu amor incandescente,
dejando mi corazón calcinado.
Última edición: