Cruzar La Noche
Poeta asiduo al portal
I
Nadie es necesario…
Podrías vivir sin mi presencia
fácil es olvidar a quien te ama.
Yo jamás he pedido nada…
Soy feliz con tu sonrisa
a pesar de ser tu cuerpo
una necesidad.
He aprendido a suprimir
deseos,
pasiones,
a imponerme sobre este mi sentir.
Morir en vida…
Yo estoy aquí.
Seré tu ángel guardián
y una vez alcanzada la felicidad
verás lo fácil
que es verme caer
envuelto en las llamas
del insatisfecho deseo por poseerte..
II
No sé por que lo hago,
no tiene sentido
escribir versos a oídos sordos,
a corazones fríos…
Por más que pienso
no le encuentro sentido,
este tratar de hallarle
remedio a lo irremediable.
Absurdo…
Hablar de amor
en medio del vacío.
Solo pido un poco de compañía,
cariño,
las migajas de un amor
no correspondido.
III
Tengo ganas de escribir…
Escribir sobre el amor,
la vida, la belleza mundana
que rodea a la existencia.
Quisiera escribir
sobre esos colores,
mas mis escritos
son solo
lamentos,
dolores.
Oscuro reflejo
de mi soledad,
mi tristeza.
Yo escribo lo que vivo,
lo que siento,
lo que perciben mis sentidos,
mi alma.
Son mis versos reflejos
fieles de mis fracasos.
Sé que existe una belleza,
un amor,
un porvenir en unos brazos…
Pero desde esta celda gris
se aleja ese destino multicolor
Este es mi camino
ver a otros gozar los manjares
del paraíso,
mientras permanezco
en mi sepulcral encierro.
Negro es mi color…
La soledad mi compañía…
La calle mi hogar…
IV
¿Por qué al llamar su nombre
no acude a consolar mi plegaria?
¿Por qué mi necesidad de cariño
se ve recompensada por la fría pared?
¿Por qué mis problemas
terminan siendo un diálogo etílico, versos al vacío?
¿Por qué el rechazo?
¿Por qué?
¿ Por qué el delirio?
¿ Por qué este dar sin recibir?
¿ Por qué la palabra amor no encuentra eco en su corazón?
¿ Por qué estás líneas sin destinatario?
V
No queda sino aceptar
el veredicto.
El verdugo me consuela
me dice que allá no hay
desilusiones,
ni desencuentros,
no hay esperanza, ni sueños
solo esa vasta soledad,
la ausencia que todo lo llena.
La hueca presencia
de su cuerpo
plasmada en mi interior.
Nadie es necesario…
Podrías vivir sin mi presencia
fácil es olvidar a quien te ama.
Yo jamás he pedido nada…
Soy feliz con tu sonrisa
a pesar de ser tu cuerpo
una necesidad.
He aprendido a suprimir
deseos,
pasiones,
a imponerme sobre este mi sentir.
Morir en vida…
Yo estoy aquí.
Seré tu ángel guardián
y una vez alcanzada la felicidad
verás lo fácil
que es verme caer
envuelto en las llamas
del insatisfecho deseo por poseerte..
II
No sé por que lo hago,
no tiene sentido
escribir versos a oídos sordos,
a corazones fríos…
Por más que pienso
no le encuentro sentido,
este tratar de hallarle
remedio a lo irremediable.
Absurdo…
Hablar de amor
en medio del vacío.
Solo pido un poco de compañía,
cariño,
las migajas de un amor
no correspondido.
III
Tengo ganas de escribir…
Escribir sobre el amor,
la vida, la belleza mundana
que rodea a la existencia.
Quisiera escribir
sobre esos colores,
mas mis escritos
son solo
lamentos,
dolores.
Oscuro reflejo
de mi soledad,
mi tristeza.
Yo escribo lo que vivo,
lo que siento,
lo que perciben mis sentidos,
mi alma.
Son mis versos reflejos
fieles de mis fracasos.
Sé que existe una belleza,
un amor,
un porvenir en unos brazos…
Pero desde esta celda gris
se aleja ese destino multicolor
Este es mi camino
ver a otros gozar los manjares
del paraíso,
mientras permanezco
en mi sepulcral encierro.
Negro es mi color…
La soledad mi compañía…
La calle mi hogar…
IV
¿Por qué al llamar su nombre
no acude a consolar mi plegaria?
¿Por qué mi necesidad de cariño
se ve recompensada por la fría pared?
¿Por qué mis problemas
terminan siendo un diálogo etílico, versos al vacío?
¿Por qué el rechazo?
¿Por qué?
¿ Por qué el delirio?
¿ Por qué este dar sin recibir?
¿ Por qué la palabra amor no encuentra eco en su corazón?
¿ Por qué estás líneas sin destinatario?
V
No queda sino aceptar
el veredicto.
El verdugo me consuela
me dice que allá no hay
desilusiones,
ni desencuentros,
no hay esperanza, ni sueños
solo esa vasta soledad,
la ausencia que todo lo llena.
La hueca presencia
de su cuerpo
plasmada en mi interior.