Meduza
Poeta recién llegado
Irrumpido es el silencio por un golpe sónico violento,
De nuevo veo esa carpa alzarse, aquella de la que no puede escaparse.
Pues sé que solo empeorase si es que lo intentase.
¡Es aquella carpa la que me consume y atrapa!
¡Carpa maldita de luz marchita!
¡Nido de locos donde los sueños inocentes son de atracos las victimas!
Hogar de bestias que rugen con palabras recias, necias he hirientes.
Donde aún actuando como trapecista escapando de esta briza penumbral que aterroriza
Balanceándome sobre el delgado hilo de la coherencia caigo presa de su demencia.
Por más que trate de esconderme siempre ha de encontrarme.
Y si lo enfrentara, con su enorme pata me aplastara como si de un insecto se tratara.
En esta carpa de la infamia no funciona el karma, solo el puño que trae Trauma
¡Solo eso reinara!
Como payaso escondo tras una sonrisa tétrica el sollozo de mi alma quebradiza.
¿Oyes esa risa? Ya no es inocente, es vacía y enfermiza ¿Qué es lo que lo ha hecho?
La rutina de los años ¡del día a día una p*tiza y la sangre en la repisa!
De esta carpa, el verdugo, la alza con orgullo ¡esparciendo el terror con inigualable fervor!
Reino de incertidumbre donde el miedo es costumbre.
Circulo interminable de violencia, ciclo de incesante decadencia.
Irrumpido es el silencio por un golpe sónico violento,
De nuevo veo esa carpa alzarse, aquella de la que no puede escaparse