Cuando era muy joven, parecía que todo se solucionaba, pero muchas veces solo para ir a peor.
Con esta teoría del cisne negro he recordado lo que escribí en aquel entonces.
Os lo comparto:
"Cuando menos me lo merezco
la suerte viene al trote
y yo que no conozco
ni al viento ni al horizonte
pienso que ya está hecho y me caigo derecho."
Con esta teoría del cisne negro he recordado lo que escribí en aquel entonces.
Os lo comparto:
"Cuando menos me lo merezco
la suerte viene al trote
y yo que no conozco
ni al viento ni al horizonte
pienso que ya está hecho y me caigo derecho."