LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
La alusión a esa ciudad tiene el valor de una visión transmutable a otras ideas y sentimientos.
Sentir las ilusiones puras y querer darse cuenta de que es amable y amada. Un sueño en sol erguido.
CIUDAD AMADA Y AMABLE, ME APASIONAS
Oigo el quejido en eco de tu cáscara oscura,
vago y entro por tus pasillos de penumbras
la gran hoguera ya luce resentida de placer,
burdeles de fantasmales y contraídas imágenes.
De forma tenue entristecido me encuentro conmigo.
Ciudad de pulpa de humos y desengaños que laten,
tus luces gritan entre los ropajes dislocados y
al vaciar mi mirada observo la existencia de parques
llenos de ventanas que se estrechan ante la luz.
Tus torres altas y analfabetas se quiebran en vidas
ordenadas por perfumes de arrogancias infernales.
Con el semblante puro.
Con la ilusión prendida,
asiento que vivo en una visión de lluvias en oferta
humildes pero necesarias para limpiar este ahogo
apagando el roce obsceno de lo diariamente vacío.
Toda tú, ciudad triste crecida entre los diamantes
ya gastados por los tiempo de enterrados abismos.
Ahora en este instante intento parar tu tiempo,
encerrarte en tu primitiva y obscena reputación,
sepultarte para poder enterrar tus manos vacías
y olvidar la brutalidad casi seca por la obsesiones.
Y me cierro en el círculo del suspenso inaccesible,
quiero recorrer esa línea de tus brumas invasoras
etenerme en la ilusión de otra realidad absoluta.
Pienso y estoy seguro de que puedo obsesionarme.
Como en extrema consecuencia deseo descubrir
el velo de un vuelo, lo abro y así te interpreto.
Nueva ciudad que navegas como oculta, eres magia
verso para dedicarte entre los recorridos de tus venas,
cariño para tenerte tatuada en las partes intimas
de mi espíritu noble que te persigue en conciencia.
Me manejas ciudad, eres reposada, pies de seda
alturas de vigilancia extrema, cariño agasajado.
Mi ciudad de nobleza incipiente te dejaste arrebatar,
pero estas ahí como una biografía viviente de amor
y me gusta acariciarte, y me gusta poseerte completa
hasta el extremo de la sacudida de los infiernos voraces.
Me querías engañar con un disfraz de torturas,
me querías arrastrar por el vació de las deformaciones,
pero yo sabia que bajo tu uniforme de obscenidades
todavía el alma se mantenía fiel, secuencialmente
amable y amada hacia todas mis expresiones.
* * * * * * *
luzyabsenta
Última edición: