Braut Gespenst
Poeta recién llegado
La Ciudad del Paraíso, doblando la esquina, a la izquierda
En un departamento frío lleno de flores muertas
Un hombre busaba libertad, buscaba a su sonrisa
Buscaba alejarse de su vida enfermiza
Estaba tan triste que lo ahorcó su miseria
Y en la Ciudad del Paraíso vaga, ahogado en tristeza
El hombre vagaba, el hombre lloraba
En la tarde, en la noche, en la madrugada
La gente lloraba porque él se alejaba
Pero el hombre estaba solo hasta llegar el alba
Él todos los días sigue algún camino
Preguntándose si el polvo tendrá algún destino
Perdido, aislado en la Ciudad del Paraíso
Caminando hacia el mar rompe a llorar
El agua luce turbia por la ceniza y el vino
Con hermosas flores blancas él se ha de adornar
Mientras su llanto flotaba en el agua del mar...
A la Ciudad del Paraíso el deseaba volar
Robó las alas de un ángel para buscar su destino
Un hechizo le arrebató el oxígeno y le obsequió soledad
La curiosidad y el alcohol, un presunto suicidio
Terminó su vida, su locura y su enfermedad
Él todos los días busca a quién acompañar
Se pregunta si algún día alguien lo verá
Perdido, aislado en la Ciudad del Paraíso
Flotando en el viento se desvanecen sus quejidos
Y el agua se hace turbia, con sus cenizas y el vino
Su alma jamás podrá ser una estrella fugaz
Mi amor está muerto en el agua del mar...
En un departamento frío lleno de flores muertas
Un hombre busaba libertad, buscaba a su sonrisa
Buscaba alejarse de su vida enfermiza
Estaba tan triste que lo ahorcó su miseria
Y en la Ciudad del Paraíso vaga, ahogado en tristeza
El hombre vagaba, el hombre lloraba
En la tarde, en la noche, en la madrugada
La gente lloraba porque él se alejaba
Pero el hombre estaba solo hasta llegar el alba
Él todos los días sigue algún camino
Preguntándose si el polvo tendrá algún destino
Perdido, aislado en la Ciudad del Paraíso
Caminando hacia el mar rompe a llorar
El agua luce turbia por la ceniza y el vino
Con hermosas flores blancas él se ha de adornar
Mientras su llanto flotaba en el agua del mar...
A la Ciudad del Paraíso el deseaba volar
Robó las alas de un ángel para buscar su destino
Un hechizo le arrebató el oxígeno y le obsequió soledad
La curiosidad y el alcohol, un presunto suicidio
Terminó su vida, su locura y su enfermedad
Él todos los días busca a quién acompañar
Se pregunta si algún día alguien lo verá
Perdido, aislado en la Ciudad del Paraíso
Flotando en el viento se desvanecen sus quejidos
Y el agua se hace turbia, con sus cenizas y el vino
Su alma jamás podrá ser una estrella fugaz
Mi amor está muerto en el agua del mar...