Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta tarde pasó tan de prisa
que casi no tuve tiempo de darte un beso,
aunque apuré el reloj y conseguí
darte uno en la mejilla.
La sensación de que te ibas me acongojó
me tomó por sorpresa,
bueno, casi siempre pasa lo mismo
porque cuando vienes yo ya me voy.
Ganan siempre la prisa y la flaquez
y tumbo el alma en cada esquina,
casi nunca tengo la certeza
de estar entre nosotros.
Se me pasó la hora de estar contigo
de acurrucarte entre mis brazos y volar,
volar lejos a donde nadie nos estorbe
donde nadie prohíba las formas de amar.
Doblo cada cuadra de esta ciudad perdida
sin encontrar en sus muros rastros de ti,
este segundo no tiene salida
y pierdo las horas pensando en ti.
Mañana bajarán las olas del mar
y la arena será un desierto sin oasis,
el sol se acordará que ya no sabe jugar
y partirá como de costumbre a esconderse,
donde nace la crisis.
Quisiera donarte mi corazón
para que lo tuvieras siempre junto al tuyo
y le dieras un mejor uso
del que pueda darle yo.
Tuve la sensación de que volvías
y lloré pensando en tu regreso,
a ésta ciudad impía
desde que no estás le falta movimiento.
que casi no tuve tiempo de darte un beso,
aunque apuré el reloj y conseguí
darte uno en la mejilla.
La sensación de que te ibas me acongojó
me tomó por sorpresa,
bueno, casi siempre pasa lo mismo
porque cuando vienes yo ya me voy.
Ganan siempre la prisa y la flaquez
y tumbo el alma en cada esquina,
casi nunca tengo la certeza
de estar entre nosotros.
Se me pasó la hora de estar contigo
de acurrucarte entre mis brazos y volar,
volar lejos a donde nadie nos estorbe
donde nadie prohíba las formas de amar.
Doblo cada cuadra de esta ciudad perdida
sin encontrar en sus muros rastros de ti,
este segundo no tiene salida
y pierdo las horas pensando en ti.
Mañana bajarán las olas del mar
y la arena será un desierto sin oasis,
el sol se acordará que ya no sabe jugar
y partirá como de costumbre a esconderse,
donde nace la crisis.
Quisiera donarte mi corazón
para que lo tuvieras siempre junto al tuyo
y le dieras un mejor uso
del que pueda darle yo.
Tuve la sensación de que volvías
y lloré pensando en tu regreso,
a ésta ciudad impía
desde que no estás le falta movimiento.
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