amormejia
Poeta veterano en el portal
Los oídos de las esquinas no ensordecen
la cuidad fecunda embriones clonados
de los que brotan quizá ladrones
quizá un salvador.
Ya nada opaca el pasado
ni la misma sangre de hermanos
derramada en un trono de ilusiones
donde un inmigrante dobló sus rodillas.
No callan las esquinas
su bulla hace fusión en el paladar
en el ápice de la conciencia
cada vez más inconsciente.
La cuidad es matriz de todo y nada
de gloria y decepción
de acordes jubilosos y notas fúnebres
de llantos de vida
y de muerte.
La cuidad es anfitriona
-de llegadas y partidas
portadora de prestados atuendos
donde el inocente y el mañoso se protegen.
De lejos su paisaje adorna la pupila
es sólo un espejismo
es sólo un arco iris disfrazado de tormenta
es tormento confundido con sonrisas.
Cuidad eres del presente
belleza que late quizá entre desperdicio
porque la cuidad apetece el presente
y entierra al pasado.
La cuidad busca turistas
y en sus ruinas pintar sus ilusiones.
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