Álex Hernández
Poeta recién llegado
Se caen mis cenizas
de olivo sobre el mantel;
la cena, las fiestas, las humanidades,
aquello que me ha parecido lleno
se encuentra muy vacío; como si
le hubieran arrancado las ganas
o las alas.
Ya no me encuentro aquí
y quizá tampoco
en ningún sitio.
Porque rio más de lo
que lloro y mi corazón
tristísimo
baila
y canta
y grito
y me proclamo
ciudadano
de mí.
Donde habito
el olivo tiene
el aroma
de todas
las primaveras.
Donde caen mis cenizas,
el olivo huele a ti
y al invierno
que no nos
llega en postales;
Porque no somos
de ningún sitio.
Porque no vinimos
a ningún sitio.
de olivo sobre el mantel;
la cena, las fiestas, las humanidades,
aquello que me ha parecido lleno
se encuentra muy vacío; como si
le hubieran arrancado las ganas
o las alas.
Ya no me encuentro aquí
y quizá tampoco
en ningún sitio.
Porque rio más de lo
que lloro y mi corazón
tristísimo
baila
y canta
y grito
y me proclamo
ciudadano
de mí.
Donde habito
el olivo tiene
el aroma
de todas
las primaveras.
Donde caen mis cenizas,
el olivo huele a ti
y al invierno
que no nos
llega en postales;
Porque no somos
de ningún sitio.
Porque no vinimos
a ningún sitio.