Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
En un plan bizarro,
con atmosfera de angustia,
otro sueño clausurado,
más de un descanso frustra.
Ahora viste tu corona,
como el dueño de nada,
las lágrimas no confortan,
aunque empapes tu almohada.
Déjalo ir,
nunca estuvo en tu mano.
solo nacimos para morir,
y un día nos reencontramos.
Ese sabor amargo,
y la sensación de mareo,
maldecir todo lo sagrado,
no van a traerlo de nuevo.
Estamos en esto juntos,
y también estamos solos.
sabes no es el fin del mundo,
pero como tomarlo con aplomo.
La cuna permanece,
y los adornos infantiles,
miraste ya tantas veces,
y no aceptas él sea invisible.
Déjalo partir,
y regresa a la fe.
es el precio de concebir.
y otra parte de ser mujer.
Tienes permiso,
de sentir depresión,
recuperar el ritmo,
entre alegría y dolor.
Clausura del sueño,
un adiós desde el vientre,
las piezas que jamás se unieron,
el amar a veces es tanto lo que duele.
con atmosfera de angustia,
otro sueño clausurado,
más de un descanso frustra.
Ahora viste tu corona,
como el dueño de nada,
las lágrimas no confortan,
aunque empapes tu almohada.
Déjalo ir,
nunca estuvo en tu mano.
solo nacimos para morir,
y un día nos reencontramos.
Ese sabor amargo,
y la sensación de mareo,
maldecir todo lo sagrado,
no van a traerlo de nuevo.
Estamos en esto juntos,
y también estamos solos.
sabes no es el fin del mundo,
pero como tomarlo con aplomo.
La cuna permanece,
y los adornos infantiles,
miraste ya tantas veces,
y no aceptas él sea invisible.
Déjalo partir,
y regresa a la fe.
es el precio de concebir.
y otra parte de ser mujer.
Tienes permiso,
de sentir depresión,
recuperar el ritmo,
entre alegría y dolor.
Clausura del sueño,
un adiós desde el vientre,
las piezas que jamás se unieron,
el amar a veces es tanto lo que duele.