Clausurado por melancolía...

Seguro bandoneón que respiraste
el humo tóxico de mi melancolía
y en ríspidos caminos
el dolor te carcomió la hondura
y no quedaste ni a la orilla de la bocanada
para regodearte con mi costado errante,
esquina de faroles
y pleonasmos de lágrimas…
Seguro, que contaste a las estrellas
que se cortó el conjuro con la vida,
que el manantial de voces oscuras
se desparrama cada noche
para avergonzarme ante la espuma.
Que flota su savia como brizna
y acompasa el devenir
de un corazón que se quedó
sin luz.​
Ayyy Ludmila, somos como las plantas, que se marchitan si no reciben la luz, al igual nuestro corazón se ahoga en la oscura soledad y abandono... Me encantaron estos emotivos y tristes versos que tu generosidad nos comparte. Besazos querida amiga, con cariño y con admiración.
 
Seguro bandoneón que respiraste
el humo tóxico de mi melancolía
y en ríspidos caminos
el dolor te carcomió la hondura
y no quedaste ni a la orilla de la bocanada
para regodearte con mi costado errante,
esquina de faroles
y pleonasmos de lágrimas…
Seguro, que contaste a las estrellas
que se cortó el conjuro con la vida,
que el manantial de voces oscuras
se desparrama cada noche
para avergonzarme ante la espuma.
Que flota su savia como brizna
y acompasa el devenir
de un corazón que se quedó
sin luz.​
Nostálgicas letras que conmueven Ludmila.
Me encanta tu versar amiga.
Cordial saludo poeta
 
Seguro bandoneón que respiraste
el humo tóxico de mi melancolía
y en ríspidos caminos
el dolor te carcomió la hondura
y no quedaste ni a la orilla de la bocanada
para regodearte con mi costado errante,
esquina de faroles
y pleonasmos de lágrimas…
Seguro, que contaste a las estrellas
que se cortó el conjuro con la vida,
que el manantial de voces oscuras
se desparrama cada noche
para avergonzarme ante la espuma.
Que flota su savia como brizna
y acompasa el devenir
de un corazón que se quedó
sin luz.​
Como para sacar del baúl un disco de tangos y hacer que la sombra lo cante o nos invite a bailar para que la danza sea la luz de la danza sea la luz perdida que nos encuentre el corazón.
Gracias, amiga poeta.
 
Nunca son las tinielas eternas amiga
mientras hay vida en nuestros corazones.
Excelente poema como siempre Ludmila,
de nuevo ha sido un placer leerte.
 
Seguro bandoneón que respiraste
el humo tóxico de mi melancolía
y en ríspidos caminos
el dolor te carcomió la hondura
y no quedaste ni a la orilla de la bocanada
para regodearte con mi costado errante,
esquina de faroles
y pleonasmos de lágrimas…
Seguro, que contaste a las estrellas
que se cortó el conjuro con la vida,
que el manantial de voces oscuras
se desparrama cada noche
para avergonzarme ante la espuma.
Que flota su savia como brizna
y acompasa el devenir
de un corazón que se quedó
sin luz.​
Muy hermoso e hipnotizante poema, que lo leo y lo vuelvo a leer y siempre me engancha, elegiste con tino tus palabras y les diste alma, un sentir de perdida y olvido que derramas letra a letra. Me ha emocionado este poema querida Ludmila. Un abrazo. Paco.
 
Seguro bandoneón que respiraste
el humo tóxico de mi melancolía
y en ríspidos caminos
el dolor te carcomió la hondura
y no quedaste ni a la orilla de la bocanada
para regodearte con mi costado errante,
esquina de faroles
y pleonasmos de lágrimas…
Seguro, que contaste a las estrellas
que se cortó el conjuro con la vida,
que el manantial de voces oscuras
se desparrama cada noche
para avergonzarme ante la espuma.
Que flota su savia como brizna
y acompasa el devenir
de un corazón que se quedó
sin luz.
Por un amor mal habido se clausura. Quizás otro tenga la llave. Saludos cordiales, ludmila.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba