Colage de inexperta necesidad mutante

cipres1957

Poeta veterano en el portal
Sus ojos se hundieron en los trazados de las manos;
un colage de atrocidades desdibujó el genocidio de las memorias,
cayendo los muros, desconcertados de aburrimiento.
A nadie importó la masacre de ideas universales,
que alimentó el duelo del potencial suicida imberbe.
Era entonces la obnubilada timidez del alma,
la prosapia genética de un letargo a perpetuidad.

Fue entonces lo mismo que hoy, pero con menos tiempo,
menos manual de supervivencia en esta jungla;
nadie le advirtió que el mundo rota en sentido contrario
al deseo de un vuelo suave por la ancha avenida.
Un kamikase entre tantos voladores nocturnos
disparando saetas de ignorantes proclamas.

“Dame un abrazo de lianas, un ósculo de esparcimiento
que module el ímpetu de la sangre que despierta”.
Su lema de abandono, de inexperta necesidad mutante;
de visión conquistadora sin carabelas ni horizontes;
abandonado a la deriva por los primeros vientos;
náufrago en un planeta sin líderes ni espejos.

Solo, a la deriva, pluscuamperfecto anochecer
en el centro de un motín de hormonas;
insubordinación de las gónadas sedientas de piel,
de flujos de vientres efervescentes y jóvenes
desayunando el maná que provee la sangre.

Y murió entonces abrazando sus brazos,
trazando laberintos de venas abiertas,
desparramando contradicciones de vida y muerte.
Sepultó su cuerpo entre restos de recuerdos,
enarbolando la certeza de una premeditación,
planificada en la genética de un mundo sinsentido,
obsecuente con un suicidio que inició
cuando se vió flotando en la ancha avenida,
con semáforos en rojo y el tránsito a contramano.
 
Hola es agadable mirar que el muerto no eres tú, ya apareciste bajo el sombrero y eso dice que aun traficas por estas calles cargadas de letras. Grato leerte daniel. Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Sus ojos se hundieron en los trazados de las manos;
un colage de atrocidades desdibujó el genocidio de las memorias,
cayendo los muros, desconcertados de aburrimiento.
A nadie importó la masacre de ideas universales,
que alimentó el duelo del potencial suicida imberbe.
Era entonces la obnubilada timidez del alma,
la prosapia genética de un letargo a perpetuidad.

Fue entonces lo mismo que hoy, pero con menos tiempo,
menos manual de supervivencia en esta jungla;
nadie le advirtió que el mundo rota en sentido contrario
al deseo de un vuelo suave por la ancha avenida.
Un kamikase entre tantos voladores nocturnos
disparando saetas de ignorantes proclamas.

“Dame un abrazo de lianas, un ósculo de esparcimiento
que module el ímpetu de la sangre que despierta”.
Su lema de abandono, de inexperta necesidad mutante;
de visión conquistadora sin carabelas ni horizontes;
abandonado a la deriva por los primeros vientos;
náufrago en un planeta sin líderes ni espejos.

Solo, a la deriva, pluscuamperfecto anochecer
en el centro de un motín de hormonas;
insubordinación de las gónadas sedientas de piel,
de flujos de vientres efervescentes y jóvenes
desayunando el maná que provee la sangre.

Y murió entonces abrazando sus brazos,
trazando laberintos de venas abiertas,
desparramando contradicciones de vida y muerte.
Sepultó su cuerpo entre restos de recuerdos,
enarbolando la certeza de una premeditación,
planificada en la genética de un mundo sinsentido,
obsecuente con un suicidio que inició
cuando se vió flotando en la ancha avenida,
con semáforos en rojo y el tránsito a contramano.

¡Vaya! Después de esta riada-lluvia-bombardeo de conceptos que se suceden unos a otros a tenor de una imperiosa necesidad me deja algo patidifuso y con una sensación bien extraña en la raíz esa donde deben surgir las palabras tras el pensamiento.
Se siente la fidelidad de tu impronta pero la innovación expresiva es eficaz y asombrosa.
Muy bien Daniel. Va mi abrazo.
 
Sus ojos se hundieron en los trazados de las manos;
un colage de atrocidades desdibujó el genocidio de las memorias,
cayendo los muros, desconcertados de aburrimiento.
A nadie importó la masacre de ideas universales,
que alimentó el duelo del potencial suicida imberbe.
Era entonces la obnubilada timidez del alma,
la prosapia genética de un letargo a perpetuidad.

Fue entonces lo mismo que hoy, pero con menos tiempo,
menos manual de supervivencia en esta jungla;
nadie le advirtió que el mundo rota en sentido contrario
al deseo de un vuelo suave por la ancha avenida.
Un kamikase entre tantos voladores nocturnos
disparando saetas de ignorantes proclamas.

“Dame un abrazo de lianas, un ósculo de esparcimiento
que module el ímpetu de la sangre que despierta”.
Su lema de abandono, de inexperta necesidad mutante;
de visión conquistadora sin carabelas ni horizontes;
abandonado a la deriva por los primeros vientos;
náufrago en un planeta sin líderes ni espejos.

Solo, a la deriva, pluscuamperfecto anochecer
en el centro de un motín de hormonas;
insubordinación de las gónadas sedientas de piel,
de flujos de vientres efervescentes y jóvenes
desayunando el maná que provee la sangre.

Y murió entonces abrazando sus brazos,
trazando laberintos de venas abiertas,
desparramando contradicciones de vida y muerte.
Sepultó su cuerpo entre restos de recuerdos,
enarbolando la certeza de una premeditación,
planificada en la genética de un mundo sinsentido,
obsecuente con un suicidio que inició
cuando se vió flotando en la ancha avenida,
con semáforos en rojo y el tránsito a contramano.


Ciprés
excelentes líneas que me atraen sensaciones de nostalgia
Un placer leerte
Estrellas y un abrazo
Ana
 
¡Vaya! Después de esta riada-lluvia-bombardeo de conceptos que se suceden unos a otros, a tenor de una imperiosa necesidad me deja algo patidifuso y con una sensación bien extraña en la raíz esa donde deben surgir las palabras tras el pensamiento.
Se siente la fidelidad de tu impronta pero la innovación expresiva es eficaz y asombrosa.
Muy bien Daniel. Va mi abrazo.

Este es un poema antiguo, cargado de desajustes emocionales acarreados por el largo de la historia.

Gracias mi estimado amigo; gran poeta Pedro.
Mi abrazo a tu constancia.
 
Hola es agadable mirar que el muerto no eres tú, ya apareciste bajo el sombrero y eso dice que aun traficas por estas calles cargadas de letras. Grato leerte daniel. Saludos y estrellas
¡SONRIE

Gracias mujer, me provocaste una sonrisa con tu simpático comentario. Y sí, hay algo de muerte prematura en este viejo dueño del sombrero.

Saludos, cuidate.
 
menos manual: esto me dejó pensando si será acaso que siempre nos manejamos con el librito o habrá ocasiones que el vuelo libre es el que impera, como sea, su poema me gustó harto


salu2

Muchos quisiéramos volar libres, pero no siempre el cielo está libre de tránsito.

Gracias poeta por estar.

Saludos.
 
melancólico, inquietante, intenso, desilusionado... un poema hermosos, un recorrido de ideas trazadas entre el recuerdo y el despertar. El segundo verso me encantó!! un abrazo querido poeta y estrellas!
 
Sus ojos se hundieron en los trazados de las manos;
un colage de atrocidades desdibujó el genocidio de las memorias,
cayendo los muros, desconcertados de aburrimiento.
A nadie importó la masacre de ideas universales,
que alimentó el duelo del potencial suicida imberbe.
Era entonces la obnubilada timidez del alma,
la prosapia genética de un letargo a perpetuidad.

Fue entonces lo mismo que hoy, pero con menos tiempo,
menos manual de supervivencia en esta jungla;
nadie le advirtió que el mundo rota en sentido contrario
al deseo de un vuelo suave por la ancha avenida.
Un kamikase entre tantos voladores nocturnos
disparando saetas de ignorantes proclamas.

“Dame un abrazo de lianas, un ósculo de esparcimiento
que module el ímpetu de la sangre que despierta”.
Su lema de abandono, de inexperta necesidad mutante;
de visión conquistadora sin carabelas ni horizontes;
abandonado a la deriva por los primeros vientos;
náufrago en un planeta sin líderes ni espejos.

Solo, a la deriva, pluscuamperfecto anochecer
en el centro de un motín de hormonas;
insubordinación de las gónadas sedientas de piel,
de flujos de vientres efervescentes y jóvenes
desayunando el maná que provee la sangre.

Y murió entonces abrazando sus brazos,
trazando laberintos de venas abiertas,
desparramando contradicciones de vida y muerte.
Sepultó su cuerpo entre restos de recuerdos,
enarbolando la certeza de una premeditación,
planificada en la genética de un mundo sinsentido,
obsecuente con un suicidio que inició
cuando se vió flotando en la ancha avenida,
con semáforos en rojo y el tránsito a contramano.

Tremendo poema que hay que releer varias veces para sacar todo el jugo, toda la intensidad que encierran sus fuertes y bellas metaforas, estrellas en tus letras amigo Ciprés y mi admiración mas sincera. Mona Lisa
 
MAESTRO, ¿puedo llamarle asi? ¡ Que excelente manejo de la metafora! M e encanto esa forma narrativa, casi desposeida de emociones, como quien lee en el diario de la mañana que el universo entero ha estallado,con todas sus consecuencias.

La verdad, y alejado de halagos superfluos y pueriles ( a los que no soy afecto) me encanta su estilo y me encanta pasar por esa escuela tan libre que abre cada que publica sus excelentes poemas.


saludos.
 
Preciosos versos envueltos en tristeza. Saludos y estrellas. Besos con cariño.
 
Con respeto por su palabra y su obra, ofrezco solo la percepción de sus signos.



Adolece aquella juventud truncada,
enajenación absurda de su identidad,
en la sombra,
cercenó los sueños, abrió los ríos,
y su casta visionaria, humedeció las lozas.

En las cuencas de los remos, trémulos
quedó el desplome de su naturaleza púber,
ausente del cobijo, progenie en el exilio,
se apagó la fuente, en un marjal de olvido.

Nefasta pérdida de las ideas universales
que tejían el lino, de la inocencia y la caliza,
en ciénaga pútrida, se ahogó su savia
y esa inexperta necesidad mutante,
una lágrima helada se ahogó en mi vino.
 
Última edición:
Descriptivas sensaciones
en un collage de sentimientos

(risa) y llanto conjugado
muy a lo profundo
de tus versos


Aplausos fuerte poeta
y toda mi admiración a sus letras
 
MAESTRO, ¿puedo llamarle asi? ¡ Que excelente manejo de la metafora! M e encanto esa forma narrativa, casi desposeida de emociones, como quien lee en el diario de la mañana que el universo entero ha estallado,con todas sus consecuencias.

La verdad, y alejado de halagos superfluos y pueriles ( a los que no soy afecto) me encanta su estilo y me encanta pasar por esa escuela tan libre que abre cada que publica sus excelentes poemas.


saludos.

Son estados donde la palabra sale cruda, sin remordimientos aunque la culpa esté viva. Gracias por tus halagos, demasiado para este humilde escritor.

Saludos.
 
Sus ojos se hundieron en los trazados de las manos;
un colage de atrocidades desdibujó el genocidio de las memorias,
cayendo los muros, desconcertados de aburrimiento.
A nadie importó la masacre de ideas universales,
que alimentó el duelo del potencial suicida imberbe.
Era entonces la obnubilada timidez del alma,
la prosapia genética de un letargo a perpetuidad.

Fue entonces lo mismo que hoy, pero con menos tiempo,
menos manual de supervivencia en esta jungla;
nadie le advirtió que el mundo rota en sentido contrario
al deseo de un vuelo suave por la ancha avenida.
Un kamikase entre tantos voladores nocturnos
disparando saetas de ignorantes proclamas.

“Dame un abrazo de lianas, un ósculo de esparcimiento
que module el ímpetu de la sangre que despierta”.
Su lema de abandono, de inexperta necesidad mutante;
de visión conquistadora sin carabelas ni horizontes;
abandonado a la deriva por los primeros vientos;
náufrago en un planeta sin líderes ni espejos.

Solo, a la deriva, pluscuamperfecto anochecer
en el centro de un motín de hormonas;
insubordinación de las gónadas sedientas de piel,
de flujos de vientres efervescentes y jóvenes
desayunando el maná que provee la sangre.

Y murió entonces abrazando sus brazos,
trazando laberintos de venas abiertas,
desparramando contradicciones de vida y muerte.
Sepultó su cuerpo entre restos de recuerdos,
enarbolando la certeza de una premeditación,
planificada en la genética de un mundo sinsentido,
obsecuente con un suicidio que inició
cuando se vió flotando en la ancha avenida,
con semáforos en rojo y el tránsito a contramano.

don siprés de enjuta y apuntada verga
sólo comparable al que adorna el monasterio de silos
bien glosado por nuestro admirado Gerardo Diego
y entre cutas raíces dejé el vómito de la duda
en recientes fechas
me acordé de usted.

ahora me viene a la memoria al leer sus versos
pues sus raícen se parecen a la descripción que hace
de esos brazos abrazadores

un abrazo entonces

elPrior
 
Daniel, tus letras...siempre llaman a la reflexión,
te felicito mi querido amigo
un abrazo enorme para ti,
todo mi cariño.
 
y desdibujó en el mar etéreo su muerte, donde la savia de la vida había dado paso al fin de la alegría, donde el espíritu desbordado de tanta pena consiguió levemente su despido y alejándose a solas en el olvido, llegó cubierto y desolado de tristeza, bello poema Cipres, bellos esos sentimientos que transmites en tu poema, un abrazo fuerte amigo
 
Última edición:
Sus ojos se hundieron en los trazados de las manos;
un colage de atrocidades desdibujó el genocidio de las memorias,
cayendo los muros, desconcertados de aburrimiento.
A nadie importó la masacre de ideas universales,
que alimentó el duelo del potencial suicida imberbe.
Era entonces la obnubilada timidez del alma,
la prosapia genética de un letargo a perpetuidad.

Fue entonces lo mismo que hoy, pero con menos tiempo,
menos manual de supervivencia en esta jungla;
nadie le advirtió que el mundo rota en sentido contrario
al deseo de un vuelo suave por la ancha avenida.
Un kamikase entre tantos voladores nocturnos
disparando saetas de ignorantes proclamas.

“Dame un abrazo de lianas, un ósculo de esparcimiento
que module el ímpetu de la sangre que despierta”.
Su lema de abandono, de inexperta necesidad mutante;
de visión conquistadora sin carabelas ni horizontes;
abandonado a la deriva por los primeros vientos;
náufrago en un planeta sin líderes ni espejos.

Solo, a la deriva, pluscuamperfecto anochecer
en el centro de un motín de hormonas;
insubordinación de las gónadas sedientas de piel,
de flujos de vientres efervescentes y jóvenes
desayunando el maná que provee la sangre.

Y murió entonces abrazando sus brazos,
trazando laberintos de venas abiertas,
desparramando contradicciones de vida y muerte.
Sepultó su cuerpo entre restos de recuerdos,
enarbolando la certeza de una premeditación,
planificada en la genética de un mundo sinsentido,
obsecuente con un suicidio que inició
cuando se vió flotando en la ancha avenida,
con semáforos en rojo y el tránsito a contramano.

CIPRES1957

Entonces, surge la necesidad imperiosa de
tener líderes revolucionarios que dirijan
a este mundo por un nuevo rumbo,
una sociedad que no tenga el
mortal virus del capitalismo.

Un fuerte abrazo.
 
Sus ojos se hundieron en los trazados de las manos;
un colage de atrocidades desdibujó el genocidio de las memorias,
cayendo los muros, desconcertados de aburrimiento.
A nadie importó la masacre de ideas universales,
que alimentó el duelo del potencial suicida imberbe.
Era entonces la obnubilada timidez del alma,
la prosapia genética de un letargo a perpetuidad.

Fue entonces lo mismo que hoy, pero con menos tiempo,
menos manual de supervivencia en esta jungla;
nadie le advirtió que el mundo rota en sentido contrario
al deseo de un vuelo suave por la ancha avenida.
Un kamikase entre tantos voladores nocturnos
disparando saetas de ignorantes proclamas.

“Dame un abrazo de lianas, un ósculo de esparcimiento
que module el ímpetu de la sangre que despierta”.
Su lema de abandono, de inexperta necesidad mutante;
de visión conquistadora sin carabelas ni horizontes;
abandonado a la deriva por los primeros vientos;
náufrago en un planeta sin líderes ni espejos.

Solo, a la deriva, pluscuamperfecto anochecer
en el centro de un motín de hormonas;
insubordinación de las gónadas sedientas de piel,
de flujos de vientres efervescentes y jóvenes
desayunando el maná que provee la sangre.

Y murió entonces abrazando sus brazos,
trazando laberintos de venas abiertas,
desparramando contradicciones de vida y muerte.
Sepultó su cuerpo entre restos de recuerdos,
enarbolando la certeza de una premeditación,
planificada en la genética de un mundo sinsentido,
obsecuente con un suicidio que inició
cuando se vió flotando en la ancha avenida,
con semáforos en rojo y el tránsito a contramano.

Nostalgia que se contempla desde la imagen venial desl desgarro..., perdurar en el agua de un llanto que deja como una especie de laguidez especial. La humeda rutina de la fidelidad deja que el recuerdo sea "genetica de un mundo sin sentido". Ver eso desde el pedestal es sentir que la consciencia tiene todavia reflejo de transitos a contramano. Final espectacular. felicidades amigo, pues en ese universo plasmado uno se siente perduracion. bellas imagines. abrazos de luzyabsenta
 
y desdibujó en el mar etéreo su muerte, donde la savia de la vida había dado paso al fin de la alegría, donde el espíritu desbordado de tanta pena consiguió levemente su despido y alejándose a solas en el olvido, llegó cubierto y desolado de tristeza, bello poema Cipres, bellos esos sentimientos que transmites en tu poema, un abrazo fuerte amigo

...y siguió el derrotero de la vida, como si nada...
Gracias Mayca por tu compañía.

Un abrazo.
 

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