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Este amor es como estar en el teleférico volando entre pensamientos, siguiendo nuestros corazones a un nivel de amor maduro.
Este amor es tocar el cielo y sentir el beso inquieto en disfraz de viento que resbala dueño de tu cuerpo y mi cuerpo; liberemos mariposas a un vuelo nuevo.
Este amor en las alturas es como el cielo inmenso y como nubes ligeras son nuestros cuerpos, volando a los cuatro vientos sin dirección, en un afecto sin control.
Adheridos tus sentidos a los míos, van expandiéndose en uno y se sonrojan las aves al sentirnos invadiendo sus espacios, con este amor de alturas, este amor que nos nace, que crece y de poco a poco se hace gigante.
¡Comunión de sentimientos! que nos alzan ligeros, como vestimentas de colores en cuerpo de pavo reales, sobrevolamos a la vera de la belleza.
Sensaciones plenas nos invaden, es la voz del corazón expresándose en aleteo intenso.
Son nuestros sentimientos, vuelo de dimensiones diferentes de los que se aman como tú y yo.
Miro tus nebulosos ojos en la hoguera del tiempo
y percibo la epopeya del amor pletórico
que se eterniza en la fuente de las noches;
me transformo en Alfonsina cuando rozo
la magia de tu dulce sonrisa.
La presencia del mar te trae a mis brazos y el rumor de las olas se vuelve beso en tus labios. Descubro la libertad de tu mirada, el fuego de tu vida, eterno en la mía. Caricia que sentencia el verbo de tu cuerpo.
Me abrazo a los versos de Campoamor,
al sueño peregrino de los beduinos,
a la lluvia alcanforada de los recuerdos
y presiento en el silbido del viento tu voz.
Me acaricia tu respiración por los senderos descalzos del desierto de mi alma donde tus manos se hacen presentes en las mías dejando sobre papel lacrado, la noche escrita.
Mi pluma conjura tu nombre en estrofas
que destilan soledad; miro la inmortal luna
que cuelga de una bóveda envuelta en un triste espejo
como un violín que suena apesadumbrado
por la ausencia del aplauso.
Cierro los ojos y mi pensamiento cerca de mi, te trae. Eres la soledad de mi voz, el silencio de la madrugada inquieta, los pilares sagrados que sostienen la sangre de mi corazón.
Mi fruto es tuyo
come de el
gozosa espero
gustes de él.
Mi amor es tuyo.
Nos enlazamos
y ardemos juntos.
Ardemos juntos
mi amor es tuyo
toma mi cuerpo bebe de él.
Mi amor es tuyo.
De primavera
la flor es lujo.
Mi flor es tuya
yo te la entrego
déjala llena de tu querer,
yo soy tu rosa
tú mi clavel.
Mi amor es tuyo
Labios se acercan,
para sentir
cálida entrega.
Mis labios buscan
fuego en la entrega
y arda la piel
en cálida noche de amor.
Mi amor es tuyo.
Oh Paraíso
de las caricias,
unidos.
Mi amor es tuyo
llévame al paraíso
con tus caricias
quiero sentir tu piel desnuda
en una noche de pasión Mi amor es tuyo,
para ti, ali mía…
vertido
en tu rosa.
Como tu rosa que soy,
te acepto mío;
y me doy a ti,
vertida en fuego nomás pa ti. Mi amor es tuyo
Del río suben
aires de junco,
amor airean
los juncos
del río.
Amores tuyos y míos.
La noche es fría me refugio en tus brazos beso tu frente. Cálido amanecer los dos entrelazados. Reluce el sol despertamos unidos bajo la sombra de besos prohibidos en tu piel y en la mía.
¿Si te pidiera un beso que me dirías? Podrías intentarlo para ver el resultado Acaso el rubor... - ¿te ruborizarías? - pues ciertamente no lo he pensado
Pondría mi mano en tu espalda y cuello miraría tus ojos para ver lo que dicen intentando robarte un suspiro; un resuello... al sentirte temo que tus ojos me hechicen
El día que ella llegue con su amargo beso
a sellar mis labios despojándome del aliento
no claves un puñal en tu corazón
ni derrames lágrimas de sangre por mí,
nada de rosas sobre mi tumba
donde yace el polvo de mi existencia
tan fugaz sobre esta tierra.
Cuando yo me haya ido, solo suelta una lágrima
no hagas un mar con ellas, ni las anegues en un solo lugar
suelta las amarras, no me detengas, no te aferres a mí
deja que mi esencia permanezca siempre contigo
pero no te quedes con lo que ya no hay de mi presencia.
No me encontraras donde yace la carne
ni en el cielo cuando alces tu mirada
estaré entre tus pensamientos
porque mi lugar serán tus recuerdos
cobijados en el calor de tu corazón.
Podrás verme reflejado en el arrebol
cuando el atardecer acaricie tus pupilas
o también cuando un rojo jazmín
con su fragancia entre en tu sentido
recordando el sentimiento que alguna vez
unió nuestros corazones y nuestro sentir
en el viento que viajaba de norte a sur.
Me hallaras cuando te pierdas en el bosque
buscando momentos para estar contigo mismo,
estaré sobre la pradera mientras fotografias
al sol perdiéndose en el horizonte
o tan solo en el silencio que construyas para sentir mis latidos que viven en ti.
Cuando escuches el silbido de un gorrión será como mi voz hablando a tu corazón con su dulce melodía sonreirás contenta y las líneas de tu linda cara se curvearan señal de los días felices que juntos compartimos.
Aquí estaré, entre los versos que escribimos una vez,
una historia de poesías ancladas en tu memoria
un amor que se mezclo en la luna,
caricias que regalamos al viento
besos de luz con cada deseo
sueños que conquistaron el universo. Pensamientos que nos unieron en el silencio… El día que ella llegue con su amargo beso
a sellar mis labios despojándome del aliento
no claves un puñal en tu corazón
ni derrames lágrimas de sangre por mí,
nada de rosas sobre mi tumba
donde yace el polvo de mi existencia
tan fugaz sobre esta tierra.
Cuando yo me haya ido, solo suelta una lágrima
no hagas un mar con ellas, ni las anegues en un solo lugar
suelta las amarras, no me detengas, no te aferres a mí
deja que mi esencia permanezca siempre contigo
pero no te quedes con lo que ya no hay de mi presencia.
No me encontraras donde yace la carne
ni en el cielo cuando alces tu mirada
estaré entre tus pensamientos
porque mi lugar serán tus recuerdos
cobijados en el calor de tu corazón.
Podrás verme reflejado en el arrebol
cuando el atardecer acaricie tus pupilas
o también cuando un rojo jazmín
con su fragancia entre en tu sentido
recordando el sentimiento que alguna vez
unió nuestros corazones y nuestro sentir
en el viento que viajaba de norte a sur.
Me hallaras cuando te pierdas en el bosque
buscando momentos para estar contigo mismo,
estaré sobre la pradera mientras fotografias
al sol perdiéndose en el horizonte
o tan solo en el silencio que construyas para sentir mis latidos que viven en ti. Cuando escuches el silbido de un gorrión será como mi voz hablando a tu corazón con su dulce melodía sonreirás contenta y las líneas de tu linda cara se curvearan señal de los días felices que juntos compartimos.
Aquí estaré, entre los versos que escribimos una vez,
una historia de poesías ancladas en tu memoria
un amor que se mezclo en la luna,
caricias que regalamos al viento
besos de luz con cada deseo
sueños que conquistaron el universo. Pensamientos que nos unieron en el silencio…
Tú, que naces del mar y de su espuma,
con bella sutileza me embelesas.
Me incautas con tus túnicas traviesas,
me desquicias con tu aura que perfuma.
Tú, que naces del fuego y la batalla,
saturas con tus lanzas mi lujuria;
me pierdo en el abismo de tu furia,
me entrego yo a tus brazos, cual vasalla.
Afrodita, subyugas mis sentidos,
serenas mi respiro con tu aliento,
despojas el dolor y su lamento
con tus mansos elíxires prohibidos.
¡Oh, Ares, epidémico y salvaje!
Te enfundas en mi piel, tenaz guerrero:
esta noche te haré mi prisionero...
Haz tú sobre este cuerpo un largo viaje.
Por ti entraré en disputa con Hefesto,
por la sangre del célebre Aqueronte,
te amaré en el poniente y su horizonte:
¡No me importa el agravio del Incesto!
Deja el miedo al cobarde ya sin gracia,
aquél que en tibia fragua hierro oculta.
Ahora ven a mí, del tiempo exulta…
y si entras en terror regresa a Tracia.
Renunciaré a los dones alborozos
del Olimpo por sólo consumirme
en ti; defenderé mi idea firme,
aunque esté en el averno y sus sollozos.
No sé yo de sollozos ni de penas:
monta el cisne, amado, no galopes;
no restes en virtud, y no apocopes
este amor que abarrota nuestras venas.
Tú me hablas de pasión y el sabio Delfos
y su oráculo advierten: sobre el fruto
de la mirra, su Adonis y del luto
del amor disipándose en tus belfos.
Guerrero, abandona al duro sino,
luzcámonos en artes de las pieles;
un Eros falta al mundo de los fieles
para que el sexo nazca cristalino.
Mi hogar es el infierno y me hace rudo,
se amansan mis durezas con tu diana
y sé que pudriré tu vida humana:
¡Todo lo que persigo yo percudo!
¡Deslustra esta mi tez, entonces, Ares!
Conviérteme en la presa de tu averno,
hazte en mí el amante infiel y eterno,
ofúscame hasta el fin con tus pesares.
Inesperada cita vespertina,
bendito sea de tu pluma el ampo
que llega a mí, teniendo todo el campo.
Inmaculada alegoría albina,
simbolizas la meta más urgente,
tan esplendente,
alba tu pluma,
belleza suma
que bienvenida
cuida la vida,
la humanidad entera a ti te exalta,
no te detengo, ve, donde hagas falta.
.
Albo plumaje que en tus alas llevas
impregnado el aroma del olivo,
no te detengas por ningún motivo
y vuelve a casa con tus buenas nuevas.
Eleva tu pendón por mar y cielo,
trae en tu vuelo
cantos de paz;
eres capaz
de renacer
y florecer
entre las ruinas que a su paso dejan
aquellos que la paz del mundo vejan.
Cierro mis ojos y mis pupilas te buscan en la oscuridad
eres de esas flores que guarda el olor aún al marchitar,
te siento aunque no estás, te busco sin poderte encontrar
que estúpida es la vida que me llena de soledad.
¿Amor dónde estas?.
La vida no es lo que dices, no es estúpida y demás.
Hay amores peregrinos difíciles de olvidar,
tal vez soy nota danzante, pasajera, estrella fugaz;
luna solitaria buscando el amor verdadero, su paz. ¡Y cómo saber, cuan verdadero es el amor !,
yo no buscaba, no sabía que te iba a encontrar
y ahora eres: la música que me hace danzar
eres la estrella que en todo lugar veo brillar.
¿Acaso eso no es amor de verdad?.
Es cierto que al corazón no se le puede mandar,
siendo el un sol que quema, que amarra
y al mismo tiempo puede matar,
haciendo detonar cualquier sentimiento.
El amor es mucho más, es entrega, lealtad,
tal vez lo que ves son espejismos de tu loca pasión
de la inestabilidad que tiene tu corazón.
El amor es amor y es el arte de entregar
no se tiene que definir un nombre para amar,
el amor no pide nada a cambio de amor
el amor se entrega con fuerza y voluntad.
lo que tú llamas lealtad es simplemente el resultado de amar.
Ámame mujer como yo te amo y de tu vida seré esclavo.
No quiero un esclavo, sabes que te adoro
que eres mi mas eterno cielo, el que cubre esta soledad.
Sé que contigo no estaré sola, ya que son tus besos
velos eternos para este mar de sentimientos.
Caminemos por esta senda danzando en el lecho
contándonos cuan inmenso es este amor para la eternidad.
Nunca pongas a prueba cuanto te puedo amar,
dame tu amor y amor encontrarás.
Serás mi princesa, serás mi deidad
y caminaremos siempre juntos, ¡Esa es la verdad!.
Sentirte es el placer entre ambrosías
que llega seduciendo los rincones,
renace a la par de las pasiones
llenando el corazón de utopías.
Plasmando con un beso fantasías
que forjan el calor de sensaciones,
desnudan las caricias y emociones
que brotan con sonrisas de alegrías.
Sentirte es la total efervescencia
que llega y se cuela en cada poro,
las ansias en tu piel gritan en coro
dejándome atrapada y sin consciencia.
Uniendo tu tibieza con mi esencia
me visto de tus pétalos que añoro,
formando con tus besos el tesoro
que pido a tu candor con insistencia.
Sentirte es la locura que me atrapa
llevándome por sendas prohibidas,
caricias que se sientes concebidas
son esas que el deseo hoy las empapa.
Mojados de la esencia que destapa
las ansias de sentir que me convidas
del mar de tus caricias encendidas
el cálido secreto, sin un mapa.
Sentirnos a pesar de la distancia
es dulce palpitar que nos mantiene
repletos del candor que nos sostiene
vivimos de este amor y su fragancia. Sentirte me seduce cuerpo y mente
anclando mis suspiros en tu boca,
es dulce tentación que nos convoca
a darnos por enteros dulcemente.
Me sigue doliendo el recuerdo del metro al ver que venías con tantas miradas me vi discutiendo pasajes tan retro cruzaste palabras con voces templadas. Tus manos y ganas se vieron prendidas dijiste: perdona no fue mi intención palabras de entradas y muchas salidas y todo cuestiona cualquier actuación.
Quisiera ser la espuma que acaricia tus olas y ser la brisa matinal que mece tu figura, ahogando en tu cintura los besos de mi boca; la hoguera que irradia tu mirada enciende la bahía donde erigen las colinas de mis desnudas playas, allí esperan que las atrapen los brazos de tus olas;
el viento me sofoca, me hunde en tu bravura,
se vuelca mi llanura a tu mar que la provoca.
El mar enfurecido se rompe sobre tu cuerpo, que se ondula entre mis labios sedientos.
Salados son los besos que bañan suavemente,
mis ganas, tu deseo, de estrellarte en mi roca;
cumpliendo los designios febriles de poseernos,
nos hemos entregado al placer completamente.
Apasionadas se fusionan tu boca con la mía y con mi lengua marítima recorro tu bahía, para apagar el fuego de nuestros deseos, que nos consume bajo el puente de las olas.
Fundir mi lecho vivo hasta casi evaporarte,
nadar bajo tu vientre agotándose el oxígeno,
aferrarme a tu cuerpo y en él asfixiarme;
como pez te sentirás entre las olas de pasiones y podrás navegar en la profundidad de mi vientre, hasta quedar extasiado de poseerme;
arremete tu pasión líquida contra mi muelle,
el eco de sus maderos no se hace esperar:
azota salvajemente tu cautivante imponencia.
Mi oleaje espumante penetra en tu dársena, donde amarro con fuerza mis caricias y besos, que resguardo de la tormenta en tu seguro puerto.
El alba nos encuentra evaporando el agua;
el sol ha decido consumir nuestros cuerpos
y encendidos en la orilla hacemos solo uno;
La noche fue vencida por la luz encendida de tu faro caprichoso que brillaba en mi orilla, donde tú y yo, detuvimos el tiempo;
Es difícil dedicar al abuelo calavera
pues allí no aceptarán
cascarrabias a la vera.
Y aunque rogamos a Dios
que muy pronto se lo lleve
nos responde ¡que un cojón!
No tendréis castigo leve.
El abuelo siempre fue desde joven calavera por ello Dios no lo ve como a un difunto cualquiera.
A la Corpo mis respetos dejo con mi carcajada, cojonudos estos nietos, de tontos no tienen nada. Queda guerra para dar y nuestro abuelo Maramín seguro que no se irá porque adorna este jardín.
Con sus letras honrará por ser persona muy franca para siempre este portal, te lo dice nube blanca.
Bien sabes, Tere, que soy un viejo con mucha jeta, a cada uno le doy su respuesta sin careta.
Nube Blanca con tu faz humilde y jacarandosa ocultas bien el disfraz de sirena bulliciosa. Cosa sumamente extraña, silencioso está ese "carca"
¿será verdad el pensamiento?
¿Lo habrá jalado la Parca?
No te daré yo ese gusto, me he burlado de la Parca, cuando vió que no me asusto salió huyendo con su barca. Solo estará calculando, ese mapa y no perderse
en las letras que le escribes
y llegar a enloquecerse.
Sólo estaba descansando, sin querer entrometerme os dejaba disfrutando el afán de entretenerme.
Me extraña la situación pues suele ser quisquilloso,
puede que esté en confesión,
su pecado es numeroso.
Ya me volví comodón y paso de pretencioso, aclaro que mi intención es pecar de perezoso. Lo que pasa, es que es domingo, día para descansar
o jugar un poco al bingo
y un respiro frente al mar.
Acertaste,ese domingo descansé de maravilla, nada de jugar al bingo, me tomé una manzanilla.
No te olvides de la abuela que es también de armas tomar, y antes de ir a otra cazuela la debe hacer disfrutar.
La abuela es fenomenal, tanto en casa como fuera, para bien o para mal, le da vueltas a cualquiera.
Pobre abuelo, pobre abuela cuando lo lean reirán
y con todos mis respetos
risas ellos sacarán.
Mi Asun no necesita para reír gran motivo, es su risa como espita que expulsa lo negativo. Todo depende del reto,
uno reirá y otra no;
a veces medra “el contento"
para mejor ocasión.
Y ya dejamos completo este trío al alimón que de humor viene repleto alegrando el corazón
(Y colorín colorado
poema al alimón.)
[h=2]Golondrina de hielo Évano/MARIAM[/h] Por qué has de ser mi dios.
Por qué deshojo
la noche en mis pestañas
cuando olfateo el rastro de tu sombra
tras cortinas de ausencia.
Porque soy del bosque los ojos
que besan a tu ventana,
y la golondrina de hielo que espera
quieta en el aire del alba
al calor que derrita sus noches pasadas.
Por qué danzan las hadas del silencio
en torno a cientos de hogueras apagadas.
Son vaivenes de viento
bailando susurros de esperanza;
son los últimos hálitos que callan las hadas
mientras esperan tu soplo en mis brasas.
Préstame
una esquina de tus labios
en la hora póstuma
en que se afilan los cuchillos de la luna.
No presta la vida sino boca,
o esa entrada a lo incierto del amor.
No presta la vida sino dudas
si hay miedo a la ventana que se abre.
Trae hasta mi orilla
la barca de tus sueños
y envenena mi piel de amaneceres.
Abre y acoge en tu pecho
a la golondrina gélida que tiembla
estática en el aire;
y dejemos que el albor nos penetre
y reviente de luz
todas las noches que fuimos
y todos los días que seremos.
(Mely white love - Apolo) El cigarro se consumía
y en la sombra nocturna
se veía claramente el humo, con ésta estela de gas palpitaba el corazón,
junto a la luna que testigo era e su amor. Ella maravillada de su galantería de antaño
pronto suspiro un "le extraño"; él mirando al cenit exclamó:
-Me faltas y quiero encontrarte
en cada estrella de mis sueños- sin saber los dos se encontraban en esa noche iluminada, a las nubes el pedía
¡Tráiganmela!, a la dama blanca del cielo le contaba:
jamás he visto una mujer como ella, yo quiero verla.
A su cigarro ella miraba y a las nubes de su amado vislumbraba ¡Que coincidencia deliciosa! el cielo, el humo, las estrellas...
Él, todo él, quiero verlo ahora. El cigarrillo se consumía y en el ambiente se olía
que con cada aspirar más soñaban ambos
y nuestro caballero aparecía entre la bruma
diciéndole ven acá mi amada
yo te trataré como mi dama; ella como reina, lo miró fijamente, que esbelta,
mágica y bella sensualidad masculina... Fuerte como la nicotina.
Dúctil como la plata, volátil como el humo pero solo tuyo vida mía
pensaba el caballero mientras
que su dama amada lo observaba, queriendo juntar sus manos
así como las nubes abrazan
a la luna en medio de la nada.... Con una mirada tierna al cielo
un pegaso bajo de allí
y él le rogó que a la damisela lo llevará,
su pensamiento se unía con su alma y su corazón.
El cigarro se consumía
y en la sombra nocturna
se veía claramente el humo, con ésta estela de gas palpitaba el corazón,
junto a la luna que testigo era e su amor. Ella maravillada de su galantería de antaño
pronto suspiro un "le extraño"; él mirando al cenit exclamó:
-Me faltas y quiero encontrarte
en cada estrella de mis sueños- sin saber los dos se encontraban en esa noche iluminada, a las nubes el pedía
¡Tráiganmela!, a la dama blanca del cielo le contaba:
jamás he visto una mujer como ella, yo quiero verla.
A su cigarro ella miraba y a las nubes de su amado vislumbraba ¡Que coincidencia deliciosa! el cielo, el humo, las estrellas...
Él, todo él, quiero verlo ahora. El cigarrillo se consumía y en el ambiente se olía
que con cada aspirar más soñaban ambos
y nuestro caballero aparecía entre la bruma
diciéndole ven acá mi amada
yo te trataré como mi dama; ella como reina, lo miró fijamente, que esbelta,
mágica y bella sensualidad masculina... Fuerte como la nicotina.
Dúctil como la plata, volátil como el humo pero solo tuyo vida mía
pensaba el caballero mientras
que su dama amada lo observaba, queriendo juntar sus manos
así como las nubes abrazan
a la luna en medio de la nada.... Con una mirada tierna al cielo
un pegaso bajo de allí
y él le rogó que a la damisela lo llevará,
su pensamiento se unía con su alma y su corazón.
Soy cascada entre tus dedos de maleza,
espuma que acaricia en tus reservas,
al cernido de una gota que embelesa,
tus mojados labios de color frambuesa.
Cascada que desciendes impetuosa,
escapando entre mis dedos de maleza,
anclada a la roca, mis rizomas te hacen presa,
que filtrados en tu cuerpo se deslizan,
y de tus labios sorben gota a gota la delicia.
Ondulando en tus costas hambrientas,
acaricio dos piedras de erecta silueta,
que cantan acústicas sus letras,
ansiosa, de tu fuerza estoy sedienta.
Tu cauce ondula mis ardientes costas y mis zarcillos rozan tu sensual figura, al lírico vaivén engarzado de anhelos, suave caricia sobre tersas cimas, ¡desliz de amor!... pasión entrega.
Juega mi corriente entre las grietas,
al besar arenas y el tronco naturaleza,
en burbujas de suspiros enérgicos,
qué pétalos amorosos, silenciosos profesan.
La firmeza mis piedras tu brisa impulsan,
penetrando al vértice de tu quilla,
lamiendo el calado entero de la nave,
a mis dedos
vancubriendo tus burbujas
Retumba el eco entre mis paredes curiosas,
sentidas quejas de arrebato y un “ te amo “
remontan en su vuelo mis mariposas,
en halo estuoso... se mezclan tus ganas,
¡Con las mieles níveas de mi rosa!
Febril torrente de aguas agitadas, tibias arenas de traviesos perfilados, al roce de tu piel,
Eres como un tesoro precioso, alguien tan valioso
tu manera de ser conmigo es tan hermoso.
eres mi luz brillante en esta oscuridad
mi tejedor de sueños, en esta triste soledad.
Mi néctar de vida, mi dicha y mi paz
duerme en mi lecho amante de la soledad
dibuja noches eternas en plena claridad
acaso no te das cuenta que solo te quiero amar
amarte, como a nadie he amado,
la paso imaginando mi futuro a tu lado
un beso tuyo, tus tactos y tu piel
¿cómo pasaremos nuestra luna de miel?
Tenerte en cada noche es mi delirio
amanecer en tu nido es mi causa de gritos,
amado mío, abrígame bajo tu piel
no vez que ahora eres dueño de mi ser.
Me entrego a ti, con el miedo de siempre
solo te pido ayúdame olvidar el pasado,
amarte con libertad, esa es mi necesidad,
serás mi todo, mi rey, mi única verdad.
No permitas que muera a tu lado
dame tus besos que son mi remedio
devuelve a mí la cordura,
devórame en locura frenesí
y llévame a ti, sin permiso pedir.
sarahi8490 & chica dorada Eres como un tesoro precioso, alguien tan valioso
tu manera de ser conmigo es tan hermoso.
eres mi luz brillante en esta oscuridad
mi tejedor de sueños, en esta triste soledad.
Mi néctar de vida, mi dicha y mi paz
duerme en mi lecho amante de la soledad
dibuja noches eternas en plena claridad
acaso no te das cuenta que solo te quiero amar
amarte, como a nadie he amado,
la paso imaginando mi futuro a tu lado
un beso tuyo, tus tactos y tu piel
¿cómo pasaremos nuestra luna de miel?
Tenerte en cada noche es mi delirio
amanecer en tu nido es mi causa de gritos,
amado mío, abrígame bajo tu piel
no vez que ahora eres dueño de mi ser.
Me entrego a ti, con el miedo de siempre
solo te pido ayúdame olvidar el pasado,
amarte con libertad, esa es mi necesidad,
serás mi todo, mi rey, mi única verdad.
No permitas que muera a tu lado
dame tus besos que son mi remedio
devuelve a mí la cordura,
devórame en locura frenesí
y llévame a ti, sin permiso pedir.
si el silencio pudiera hablar...
si la lluvia pudiese cantar...
si la vida no fuese difícil...
si el cielo tuviese alas -
o si la tierra al cielo llegara...
sería, entonces, un caos bendito
un río azul en la luna
.
.
. nadie habla mejor que el silencio
canta la lluvia y la vida es bendita
en la dificultad
son las alas el cielo
de quien sostiene en sus brazos
el arriba
el amor deshace el caos
y lo regresa al cosmos
con el azul
de su sangre
el siempre se ha hecho ahora el nunca ya es pasado
la lluvia me dice que hay algo hermoso
en este baile del universo
llamado por su propio nombre...
es cierto que el silencio
habla y hasta grita -
llorando lágrimas de sangre
azuleando mi vida
“Versando un sueño de amor.
Contemplo la luz del día
te vierto en voz de poesía;
estrella de mi candor”
Ilumina en redentor
reverdeciendo en la Villa
y me despierto en tu orilla versando un sueño de amor.
Por lograr que fueras mía
caigo rendido a tus pies,
y por besarte después contemplo la luz del día.
Son destellos de alegría
que en mi pecho han de arder
y evocando mi placer ¡Te vierto en voz de poesía!
Te deseo con fervor
pues como tú no hay ninguna:
de mi cielo eres la luna ¡La estrella de mi candor!
momentos
fugacidad de vida
palabras mudas donde se necesita
palmada de aliento en silencio amargo
soñadores
buscando salidas
donde las puertas traban
donde las trabas llanto y dolor
y el dolor regresa a la matriz
y no hay nada más que sueños
espantos o la tráquea de monos cruzando faringes
—frenesí en pascua—
suturando heridas efervescentes
succionando caminos de miel
cobijándose en el firmamento con sus brazos de hierba
buscando melosas canciones
detrimento de sus oídos
falacias en su tranquilidad
somos la lágrima del niño que no nace
del pintor sin acuarela
del cantante que no entona
del sirviente que olvidó al amo en el cajón
somos sonrisa de bebé con madre
el padre amando a sus hijos
una luna que habla estrellas
del perdón arrepentido