Colombia es un país de contrastes totalmente,
Su historia, su cultura, sus raíces
su misma geografía y su simbosis
ha ofrecido a sus hijos una patria
de una belleza extraordinaria
si nos fijamos en su contexto natural,
un folclor matizado por voces allegadas
de otros continentes y de las nativas,
frutos que se desbordan en grandeza
en dulzura, en propiedades alimenticias
que no sabemos aprovechar
y que decir sus gentes, de su pueblo
cálido, de manos abiertas, de corazón honesto,
trabajador, pujante, emprendedor,
que se las arregla de alguna forma
para obtener un resultado, una semilla
y sacar familias adelantes...
pero no todo es perfecto en los paraísos
de América Latina,
una enfermedad hilarante, propagada
a lo largo y ancho del continente
ha ensombrecido lo que podía ser
un escenario perfecto para desarrollar lo nuestro
el del hombre latino cabal
conjudago de su sabiduría, de su gracia,
de ese estamento que se ha heredado
desde los indígenas, del honor y del orgullo latino,
esa enfermedad se llama PODER
AMBICION.
De allí, se suscitan todas las pandemias
que estan colapsando el corazón latino,
no solamente aquí, o el vecino de al lado, de arriba
o el de abajo.
Todos quieren el poder,
y el dinero fácil,
ser reconocidos y no olvidados
y quedan a las espaldas las enseñanzas de los valores del hogar
de los abuelos, de nuestras raíces,
AMOR, RESPETO, GENEROSIDAD, CULTURA,
partidos políticos de todas las clases que se puedan inventar
tratan de seducir al ingenuo, al humilde,
o a los que añoran igual obtener con prontitud
llenar los bolsillos sin mucho esfuerzo,
nos contagiamos y perdemos las defensas naturales
cayendo postrados en lo absurdo,
en lo fantasmal.
Hermanos contra hermanos,
y viene el exilio de los campos a las ciudades
y el desconcierto ante los huertos de concreto
sin un trigo que moler para hacer el pan
empuja a mucha gente a sobrevivir
rapando a otros lo que creen les corresponde también.
Quien tiene o tenemos la culpa de todo esto?
Destruimos, maltratamos, robamos
no solamente un pan, un huerto
sino el espíritu humano, desde dentro de las mismas familias
que vemos, se descomponen por la falta de amor
de valores, nosotros mismos, egocentrismo
falta de moral.
Apoyamos clases políticas esperando la oportunidad
la promesa, y luego nos quejamos.
No evaluamos, no cualificamos ni cuantificamos
el amor por nuestra patria,
por que patria no son los linderos demarcados en un plano,
PATRIA es TODO, SU GENTE, SUS RECURSOS NATURALES
SU ORIGEN, SU HISTORIA, SU CULTURA,
COMO UNA GRAN FAMILIA QUE SE RESPETA
QUE SE VALORA
A LA QUE SE TIENE FE
A LA QUE SE DEBE EN PARTE UNO MISMO como ciudadano.
Dinero fácil, en poder
dinero fácil en blanco polvo
que nos destruye lentamente
dejando nuestros huesos expuestos a los vientos
a los vientos del odio,
tumban de olvido
y a unos inocentes en interrogaciones ante el cielo
en desamor.