Colores y letras

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
No sé que me arranca más,

si los colores

o las letras.

Con los colores me sale la suavidad,

el azul placentero,

la niebla que me envuelve aquí,

el verde que tanto quiero.

El cielo se vuelve blanco,

gris a veces.

La fuerza la llevan los naranjos

con el sol dentro,

peleando con la mimosa

y cuajando el albero de lunares,

saltando según se les antoje a las hojas,

dando entrada a las lanzas blancas del sol

hacia el suelo.

Por las letras, no por las palabras,

me sale el fuego

como si de un horno se tratara,

con la puertecita cerrada

cálida me siento;

cuando ella se abre

sálto en llamas

y me quemo en mi propio incendio,

pero sólo el papel me reconoce

en ese espejo de plata,

el papel y mi corazón

que sabe de esas historias calladas

y que pujan por salir al encuentro de las palabras.

Mis cuentos lo invaden todo,

todo lo colman, lo atrapan

y se expanden como el fuego y el aire juntos

y como la brisa tenue;

sólo lo notan

los que atentos saben sentir

historias calladas.
 
No sé que me arranca más,

si los colores

o las letras.

Con los colores me sale la suavidad,

el azul placentero,

la niebla que me envuelve aquí,

el verde que tanto quiero.

El cielo se vuelve blanco,

gris a veces.

La fuerza la llevan los naranjos

con el sol dentro,

peleando con la mimosa

y cuajando el albero de lunares,

saltando según se les antoje a las hojas,

dando entrada a las lanzas blancas del sol

hacia el suelo.

Por las letras, no por las palabras,

me sale el fuego

como si de un horno se tratara,

con la puertecita cerrada

cálida me siento;

cuando ella se abre

sálto en llamas

y me quemo en mi propio incendio,

pero sólo el papel me reconoce

en ese espejo de plata,

el papel y mi corazón

que sabe de esas historias calladas

y que pujan por salir al encuentro de las palabras.

Mis cuentos lo invaden todo,

todo lo colman, lo atrapan

y se expanden como el fuego y el aire juntos

y como la brisa tenue;

sólo lo notan

los que atentos saben sentir

historias calladas.


El poema es incendio del ser, parto mágico de nuestras manos, sí.
Colores, letras... expresiones maravillosas de lo mismo: poesía. Por lo pronto me parece que supiste decirte con un magnífico poema. Yo tampoco sé qué me arranca más, si el verso que me revela o el trabajo que amo.

Gracias por hacernos pensar sobre ello.
 
No sé que me arranca más,

si los colores

o las letras.

Con los colores me sale la suavidad,

el azul placentero,

la niebla que me envuelve aquí,

el verde que tanto quiero.

El cielo se vuelve blanco,

gris a veces.

La fuerza la llevan los naranjos

con el sol dentro,

peleando con la mimosa

y cuajando el albero de lunares,

saltando según se les antoje a las hojas,

dando entrada a las lanzas blancas del sol

hacia el suelo.

Por las letras, no por las palabras,

me sale el fuego

como si de un horno se tratara,

con la puertecita cerrada

cálida me siento;

cuando ella se abre

sálto en llamas

y me quemo en mi propio incendio,

pero sólo el papel me reconoce

en ese espejo de plata,

el papel y mi corazón

que sabe de esas historias calladas

y que pujan por salir al encuentro de las palabras.

Mis cuentos lo invaden todo,

todo lo colman, lo atrapan

y se expanden como el fuego y el aire juntos

y como la brisa tenue;

sólo lo notan

los que atentos saben sentir

historias calladas.
cuajada policromia para extasiarse y ver que esos colores
son como dices un "incendio" unico. felicidades el poema
va dejando infinitos espacios de sentimiento que es
historia intima. magnifico. luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba