Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Comer y ayunar
Y cuando el destino se calle
dejando los vientos al aire,
jugarán los caminos sin nadie
que sostenga la voz con su baile.
El silencio nos hace decentes
si el silencio no está en el cobarde,
no contento el silencio presente
se retira con medias verdades.
Cuanto hablamos decimos
lo que el mudo no puede,
si es verdad no mentimos,
si es mentira enmudece
el mudo que todos tenemos
y que mucho hablar no merece.
La verdad en la mesa
preparada al consumo
es comida que pesa
y no agrada su humo.
Si te sientas un día
frente al alto manjar,
no te lances hombría
sin llegarla a probar,
que verdad verdadera
solo está en el refrán
que me dijo una abuela
del comer y ayunar.
¡Qué verdad más amarga!
La mentira no está
si la boca por llena
se comienza a cerrar;
y no cabe siquiera
un decir, la manera
de un trocito de pan.
Y cuando el destino se calle
dejando los vientos al aire,
jugarán los caminos sin nadie
que sostenga la voz con su baile.
El silencio nos hace decentes
si el silencio no está en el cobarde,
no contento el silencio presente
se retira con medias verdades.
Cuanto hablamos decimos
lo que el mudo no puede,
si es verdad no mentimos,
si es mentira enmudece
el mudo que todos tenemos
y que mucho hablar no merece.
La verdad en la mesa
preparada al consumo
es comida que pesa
y no agrada su humo.
Si te sientas un día
frente al alto manjar,
no te lances hombría
sin llegarla a probar,
que verdad verdadera
solo está en el refrán
que me dijo una abuela
del comer y ayunar.
¡Qué verdad más amarga!
La mentira no está
si la boca por llena
se comienza a cerrar;
y no cabe siquiera
un decir, la manera
de un trocito de pan.
Última edición: