Aquel día tras algún sueño desperté.
Madrugue, me calze y con rapidez me escape.
Fui en busca del aroma de la mañana, de la fragancia del edén.
Encontré la luz cegante del sol.
El húmedo roció de los patios.
La pura tranquilidad del aire.
El nacer de las flores.
El canto de las aves.
Y paso a paso la tierra me abrió el camino.
Entendí el milagro, viví la perfección y respire.
Madrugue, me calze y con rapidez me escape.
Fui en busca del aroma de la mañana, de la fragancia del edén.
Encontré la luz cegante del sol.
El húmedo roció de los patios.
La pura tranquilidad del aire.
El nacer de las flores.
El canto de las aves.
Y paso a paso la tierra me abrió el camino.
Entendí el milagro, viví la perfección y respire.