He sido una tela
izada a gran altura,
donde los vientos,
soplando todos juntos,
confundieron mi rumbo.
He estado a la intemperie,
expuesta a ser jirones,
decolorando mis tintes.
Y quise desprenderme.
¡Ondear al infinito!
pero no pude soltarme
de un mástil tan seguro.
Entonces,
una mano invisible
arrió mis veleidades...
Ya de nuevo en tierra,
celebro
volver a mis cabales
y además entera
y de vivos colores.
izada a gran altura,
donde los vientos,
soplando todos juntos,
confundieron mi rumbo.
He estado a la intemperie,
expuesta a ser jirones,
decolorando mis tintes.
Y quise desprenderme.
¡Ondear al infinito!
pero no pude soltarme
de un mástil tan seguro.
Entonces,
una mano invisible
arrió mis veleidades...
Ya de nuevo en tierra,
celebro
volver a mis cabales
y además entera
y de vivos colores.