Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
La mecedora se mueve de vez en cuando,
el viento trae tu voz que la acaricia meciédola.
Todo el porche cruje con
las pisadas de la memoria,
que inventa en mí una nueva nostalgia primordial
para recordarte sentada en ella.
Esta sensación me avisa de tu protección, de que habrá tormenta.
Vivo cerca de la cárcel
donde te ejecutaron
y siempre corretean vientos de huida atravesando el desnudo porche de mi resistencia.
anunciando.
la deshumanización
en el número carcelario
de tu turno
En ese patíbulo descarnado
de la soledad.
Habitamos
COMO
corderos.
Reservados todos los derechos©
el viento trae tu voz que la acaricia meciédola.
Todo el porche cruje con
las pisadas de la memoria,
que inventa en mí una nueva nostalgia primordial
para recordarte sentada en ella.
Esta sensación me avisa de tu protección, de que habrá tormenta.
Vivo cerca de la cárcel
donde te ejecutaron
y siempre corretean vientos de huida atravesando el desnudo porche de mi resistencia.
anunciando.
la deshumanización
en el número carcelario
de tu turno
En ese patíbulo descarnado
de la soledad.
Habitamos
COMO
corderos.
Reservados todos los derechos©
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