Daniel Rodríguez
Artista
Con la fortuna apagada
en tantas y buenas gentes,
mandatarios u obedientes
que trabajan la jornada
recogen en su mirada
las rutinas penitentes,
y el sudor que está por frentes
como ausencia desatada;
mas ¿qué memoria estrenada,
solitarios y yacientes
estos días dimitentes,
cambia al cuerpo la morada
en noche desarropada
tras de tiempos asistentes,
por unos sueños ponientes
que todo los hace nada?
en tantas y buenas gentes,
mandatarios u obedientes
que trabajan la jornada
recogen en su mirada
las rutinas penitentes,
y el sudor que está por frentes
como ausencia desatada;
mas ¿qué memoria estrenada,
solitarios y yacientes
estos días dimitentes,
cambia al cuerpo la morada
en noche desarropada
tras de tiempos asistentes,
por unos sueños ponientes
que todo los hace nada?