chinitosamuel
Poeta recién llegado
Como es que con tan poco
Se puede hacer gran daño
Que con pequeñeces
Puedes cavar una herida tan profunda
En un abrir y cerrar de ojos
Hay un vacío tam enorme
Que Por tan poco que sucedió
El corazón perece de amargura
Realmente desespera querer
Y no ser querido
Querer hablar
Y que nadie preste su oído
Sentir cómo brotan tus sentimientos
Pero no hay nadie con quien compartirlo
Que aunque muchas veces
He estado dispuesto a prestar mi oído
Y a compartir sentimientos
No hay nadie que se apiade de mí
Ningún ser humano que haga
Lo que yo he hecho por muchos
Que haya ayudado a tantos
Pero nadie me ayude a mi
Que mi mente se conecte con sus sentimientos
Pero que ellos no se conecten nunca conmigo
Hasta cuándo será el día
En que alguien preste su oído
A escuchar a mi corazón dolido
De apiadarse de mi alma seca
Y regarla con un poco de sentimientos
Hasta cuando destino cruel
Estaré sufriendo por dentro
Sonriendo por fuera
Dispuesto a ver y entender a todos
Pero nadie lo esté dispuesto para mí
Hasta cuando será ese día
No lo sé
Lo que sí es seguro
Que de no llegar pronto
Este corazón se volverá frío
Hacía toda la humanidad
Y luego dirán que amargado ser
Sin saber qué es lo que me llevo
A ese punto sin retorno
Pero al cielo suplico
A mi Creador que se apiade de mi alma
Y no deje caer en ese agujero
Que por algo tan mínimo
Se abrió de una manera inmensa
Se puede hacer gran daño
Que con pequeñeces
Puedes cavar una herida tan profunda
En un abrir y cerrar de ojos
Hay un vacío tam enorme
Que Por tan poco que sucedió
El corazón perece de amargura
Realmente desespera querer
Y no ser querido
Querer hablar
Y que nadie preste su oído
Sentir cómo brotan tus sentimientos
Pero no hay nadie con quien compartirlo
Que aunque muchas veces
He estado dispuesto a prestar mi oído
Y a compartir sentimientos
No hay nadie que se apiade de mí
Ningún ser humano que haga
Lo que yo he hecho por muchos
Que haya ayudado a tantos
Pero nadie me ayude a mi
Que mi mente se conecte con sus sentimientos
Pero que ellos no se conecten nunca conmigo
Hasta cuándo será el día
En que alguien preste su oído
A escuchar a mi corazón dolido
De apiadarse de mi alma seca
Y regarla con un poco de sentimientos
Hasta cuando destino cruel
Estaré sufriendo por dentro
Sonriendo por fuera
Dispuesto a ver y entender a todos
Pero nadie lo esté dispuesto para mí
Hasta cuando será ese día
No lo sé
Lo que sí es seguro
Que de no llegar pronto
Este corazón se volverá frío
Hacía toda la humanidad
Y luego dirán que amargado ser
Sin saber qué es lo que me llevo
A ese punto sin retorno
Pero al cielo suplico
A mi Creador que se apiade de mi alma
Y no deje caer en ese agujero
Que por algo tan mínimo
Se abrió de una manera inmensa