En la tarde en la que el sol se dejó seducir por la luna
caminaba por el bosque, ya verde de tanta acuarela
arriba se veía a los pájaros conversar con las escopetas
abajo a las hormigas en huelga de hambre,
las flores se pelearon con las abejas,
los gallos en serenata a las patas,
y las moscan disfrutaban de su baño vespertino
Caminaba por senderos de comida, rastro Hansel y Gretel
en las hojas se veía la caspa de Raspunsel
y el Geppeto talaba un árbol para sabe dios que,
mientras que las hadas sin mas que hacer
quitaron color a vacas y cebras
entre ramas distinguí que las musas caminaban con Neruda
ví como García Marquez tomaba el café con una
y a don Quijote retratando a Cervantes
hasta ví a Jesus, Buda y Ala
repartise al mundo en religiones
para los humanos no se rebelen.
Lo recuerdo bien
era la tarde en que descubrí mis ventanas cafés al paraíso
aquella tarde en que de la nada
descubrí que te quería,
y empezó mi delirio loco por la vida
caminaba por el bosque, ya verde de tanta acuarela
arriba se veía a los pájaros conversar con las escopetas
abajo a las hormigas en huelga de hambre,
las flores se pelearon con las abejas,
los gallos en serenata a las patas,
y las moscan disfrutaban de su baño vespertino
Caminaba por senderos de comida, rastro Hansel y Gretel
en las hojas se veía la caspa de Raspunsel
y el Geppeto talaba un árbol para sabe dios que,
mientras que las hadas sin mas que hacer
quitaron color a vacas y cebras
entre ramas distinguí que las musas caminaban con Neruda
ví como García Marquez tomaba el café con una
y a don Quijote retratando a Cervantes
hasta ví a Jesus, Buda y Ala
repartise al mundo en religiones
para los humanos no se rebelen.
Lo recuerdo bien
era la tarde en que descubrí mis ventanas cafés al paraíso
aquella tarde en que de la nada
descubrí que te quería,
y empezó mi delirio loco por la vida