Old Soul
Poeta adicto al portal
Hay más mal llamados caballeros
que moscas,
de esos que aún descansan su conciencia
sobre el primer billete
que mal ganaron
teñido de rojo, teñido de sangre
y miserias.
Pues con el tiempo bien olvidan
cuál es su pobre ética,
pues nunca llegó a importarles
si estafan, roban o matan
pues, mientras no los atrapen,
viene a importarles más bien nada.
Y es que son como para las manzanas
los gusanos,
como para los cabellos
las liendres,
o ese tipo de negro hongo
que se come las flores.
Mas creen ser elegantes,
cómo no, los mejores,
creyendo que todo lo saben.
Normal que no quieran ver su miseria,
no quieren darse cuenta de que viven
como en una habitación sin ventanas
negra, oscura, sin cielo,
sin sol, sin calor ni nubes.
Solos, eternamente solos,
niños constantemente enfadados,
cobardes consigo mismos,
inmaduros,
caprichosos y malcriados,
que sin ni saber gobernarse
sólo desean controlar el mundo.
Sin reparar en su propio llanto;
sin reparar en llanto alguno.
que moscas,
de esos que aún descansan su conciencia
sobre el primer billete
que mal ganaron
teñido de rojo, teñido de sangre
y miserias.
Pues con el tiempo bien olvidan
cuál es su pobre ética,
pues nunca llegó a importarles
si estafan, roban o matan
pues, mientras no los atrapen,
viene a importarles más bien nada.
Y es que son como para las manzanas
los gusanos,
como para los cabellos
las liendres,
o ese tipo de negro hongo
que se come las flores.
Mas creen ser elegantes,
cómo no, los mejores,
creyendo que todo lo saben.
Normal que no quieran ver su miseria,
no quieren darse cuenta de que viven
como en una habitación sin ventanas
negra, oscura, sin cielo,
sin sol, sin calor ni nubes.
Solos, eternamente solos,
niños constantemente enfadados,
cobardes consigo mismos,
inmaduros,
caprichosos y malcriados,
que sin ni saber gobernarse
sólo desean controlar el mundo.
Sin reparar en su propio llanto;
sin reparar en llanto alguno.