Okr
Poeta recién llegado
De la nada, surge la vida, de la nada, todo se escapa.
El tiempo se pasa, y la verdad se oculta, los sentimientos llaman, y escondemos la cara debajo de un ala.
Los besos perdidos, y los mordiscos a la almohada. Caricias que se esfuman soñando con hadas.
Ángeles sin alas, demonios que llaman, sonidos nocturnos que alimentan la mente de almas perturbadas.
Mi soga te abraza. Mis azotes te calman. Mis mordiscos te erizan los pelos haciendo que suspires con ansia.
Mis besos ardientes entre tus piernas, hacen que grites mi nombre cuando la noche te alcanza.
No hay mayor tortura que ser consciente de que algo falta.
No hay noche que no mueras cerrando los ojos con fuerza sin pensar en lo que callas.
No hay otra manera de llegar, sin agachar la cabeza, suplicando que te hagan beber el elixir de esa charca.
Ni príncipes encantados, ni ranas, ni castillos con dragones, ni habas mágicas.
Agacha la cabeza, ríndete ante la evidencia. Pide aquello que anhelas, y puede que mañana seas libre sin darte cuenta.
Okr
El tiempo se pasa, y la verdad se oculta, los sentimientos llaman, y escondemos la cara debajo de un ala.
Los besos perdidos, y los mordiscos a la almohada. Caricias que se esfuman soñando con hadas.
Ángeles sin alas, demonios que llaman, sonidos nocturnos que alimentan la mente de almas perturbadas.
Mi soga te abraza. Mis azotes te calman. Mis mordiscos te erizan los pelos haciendo que suspires con ansia.
Mis besos ardientes entre tus piernas, hacen que grites mi nombre cuando la noche te alcanza.
No hay mayor tortura que ser consciente de que algo falta.
No hay noche que no mueras cerrando los ojos con fuerza sin pensar en lo que callas.
No hay otra manera de llegar, sin agachar la cabeza, suplicando que te hagan beber el elixir de esa charca.
Ni príncipes encantados, ni ranas, ni castillos con dragones, ni habas mágicas.
Agacha la cabeza, ríndete ante la evidencia. Pide aquello que anhelas, y puede que mañana seas libre sin darte cuenta.
Okr