Como nunca se ha sabido el amor (de como se muere una tarde de octubre)

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Como nunca se ha sabido el amor...
Como nunca dueño tuvo tu corazón,
Así suelo soñar que soy para ti
Así es como se inicia casi siempre una canción,
Así es como dice la noche con lunas en abril
Y como platica a diario con las nubes el sol.

O es que nunca lo has oído platicar en las tardes
Cuando las olas del mar se sumergen en la arena
Cuando da la suerte de que es martes,
O cuando tus lágrimas se entrecortan
En tus trenzas.

Como nunca se ha sabido el amor...
Como nunca ha llovido una tarde de octubre,
Así suele sentirse el mundo enterrado en un reloj
A las puertas de sentirse en la mugre,
Cuando siempre se sale disfrazado de perdedor.

Así, sólo así podía ser la vida,
Pero mientras tanto eso que tú llamas amor
Se muere en la tuya sin resucitar en la mía.

Así, fría como una tarde de octubre
En la que se muere igual martes que viernes,
Como la lápida que me protege del mundo
Que alardea cuando se habla de muerte.

Así, no he conocido nunca otra forma de vivir,
¡Me encantaría!
Y aunque tus labios me dan fuerzas para seguir
Casi siempre llevan una ruta diferente a la mía.
¡No lo has notado!

Este triste y acicalado amor
Va destinado a no llevar un final feliz,
Va destinado a no llegar hasta el final del camino
A quedarse en la mitad, no sé si cansado,
A soñar que nunca se ha secado el río.

No sé, yo sé que tú lo sientes
Pero te aferras tanto a creer que no,
Que he empezado a pensar
Que tus labios no mienten,
Pero... aún así...
Yo podría jurar que me comprendes
Y que en el fondo nuestra ausencia no te extraña,
Y que en algún apartado lugar de tu corazón,
No sabría decirte ¿por qué?,
Aún me amas.

Y que aún soy en el que piensas,
Como nunca se ha sabido el amor
 
Última edición:
cuanta nostalgia pesa en tus letras
Como nunca se ha sabido el amor…
Como nunca dueño tuvo tu corazón,
Así suelo soñar que soy para ti
Así es como se inicia casi siempre una canción,
Así es como dice la noche con lunas en abril
Y como platica a diario con las nubes el sol.

O es que nunca lo has oído platicar en las tardes
Cuando las olas del mar se sumergen en la arena
Cuando da la suerte de que es martes,
O cuando tus lágrimas se entrecortan
En tus trenzas…

Como nunca se ha sabido el amor…
Como nunca ha llovido una tarde de octubre,
Así suele sentirse el mundo enterrado en un reloj
A las puertas de sentirse en la mugre,
Cuando siempre se sale disfrazado de perdedor.

Así… sólo así podía ser la vida…
Pero mientras tanto eso que tú llamas amor
Se muere en la tuya sin resucitar en la mía…

Así… fría como una tarde de octubre
En la que se muere igual martes que viernes,
Como la lápida que me protege del mundo
Que alardea cuando se habla de muerte.

Así… no he conocido nunca otra forma de vivir…
¡Me encantaría!
Y aunque tus labios me dan fuerzas para seguir
Casi siempre llevan una ruta diferente a la mía.
¡No lo has notado!

Este triste y acicalado amor
Va destinado a no llevar un final feliz,
Va destinado a no llegar hasta el final del camino
A quedarse en la mitad… no sé si cansado,
A soñar que nunca se ha secado el río.

No sé, yo sé que tú lo sientes
Pero te aferras tanto a creer que no…
Que he empezado a pensar
Que tus labios no mienten,
Pero… aún así…
Yo podría jurar que me comprendes
Y que en el fondo nuestra ausencia no te extraña,
Y que en algún apartado lugar de tu corazón,
No sabría decirte ¿por qué?,
Aún me amas.

Y que aún soy en el que piensas,
Como nunca se ha sabido el amor…
 
Esto se siente como si ya las fuerzas estuvieran apunto de desfallecer, porque se sufre uno viendo el amor que está ahí, y que no termina de llegar. muy nostálgicas tus letras, un abrazo.
 
Como nunca se ha sabido el amor…
Como nunca dueño tuvo tu corazón,
Así suelo soñar que soy para ti
Así es como se inicia casi siempre una canción,
Así es como dice la noche con lunas en abril
Y como platica a diario con las nubes el sol.

O es que nunca lo has oído platicar en las tardes
Cuando las olas del mar se sumergen en la arena
Cuando da la suerte de que es martes,
O cuando tus lágrimas se entrecortan
En tus trenzas…

Como nunca se ha sabido el amor…
Como nunca ha llovido una tarde de octubre,
Así suele sentirse el mundo enterrado en un reloj
A las puertas de sentirse en la mugre,
Cuando siempre se sale disfrazado de perdedor.

Así… sólo así podía ser la vida…
Pero mientras tanto eso que tú llamas amor
Se muere en la tuya sin resucitar en la mía…

Así… fría como una tarde de octubre
En la que se muere igual martes que viernes,
Como la lápida que me protege del mundo
Que alardea cuando se habla de muerte.

Así… no he conocido nunca otra forma de vivir…
¡Me encantaría!
Y aunque tus labios me dan fuerzas para seguir
Casi siempre llevan una ruta diferente a la mía.
¡No lo has notado!

Este triste y acicalado amor
Va destinado a no llevar un final feliz,
Va destinado a no llegar hasta el final del camino
A quedarse en la mitad… no sé si cansado,
A soñar que nunca se ha secado el río.

No sé, yo sé que tú lo sientes
Pero te aferras tanto a creer que no…
Que he empezado a pensar
Que tus labios no mienten,
Pero… aún así…
Yo podría jurar que me comprendes
Y que en el fondo nuestra ausencia no te extraña,
Y que en algún apartado lugar de tu corazón,
No sabría decirte ¿por qué?,
Aún me amas.

Y que aún soy en el que piensas,
Como nunca se ha sabido el amor
Fuerzas que se diluyen entre los nostalgicos versos
donde el alma se descubre entre imagenes impregnadas
de tristeza. felicidades. luzyabsenta
 
Como nunca se ha sabido el amor…
Como nunca dueño tuvo tu corazón,
Así suelo soñar que soy para ti
Así es como se inicia casi siempre una canción,
Así es como dice la noche con lunas en abril
Y como platica a diario con las nubes el sol.

O es que nunca lo has oído platicar en las tardes
Cuando las olas del mar se sumergen en la arena
Cuando da la suerte de que es martes,
O cuando tus lágrimas se entrecortan
En tus trenzas…

Como nunca se ha sabido el amor…
Como nunca ha llovido una tarde de octubre,
Así suele sentirse el mundo enterrado en un reloj
A las puertas de sentirse en la mugre,
Cuando siempre se sale disfrazado de perdedor.

Así… sólo así podía ser la vida…
Pero mientras tanto eso que tú llamas amor
Se muere en la tuya sin resucitar en la mía…

Así… fría como una tarde de octubre
En la que se muere igual martes que viernes,
Como la lápida que me protege del mundo
Que alardea cuando se habla de muerte.

Así… no he conocido nunca otra forma de vivir…
¡Me encantaría!
Y aunque tus labios me dan fuerzas para seguir
Casi siempre llevan una ruta diferente a la mía.
¡No lo has notado!

Este triste y acicalado amor
Va destinado a no llevar un final feliz,
Va destinado a no llegar hasta el final del camino
A quedarse en la mitad… no sé si cansado,
A soñar que nunca se ha secado el río.

No sé, yo sé que tú lo sientes
Pero te aferras tanto a creer que no…
Que he empezado a pensar
Que tus labios no mienten,
Pero… aún así…
Yo podría jurar que me comprendes
Y que en el fondo nuestra ausencia no te extraña,
Y que en algún apartado lugar de tu corazón,
No sabría decirte ¿por qué?,
Aún me amas.

Y que aún soy en el que piensas,
Como nunca se ha sabido el amor

Buenos versos nos regalas para abrir la semana amigo Roberto.
Es un placer pasear por tu poesía. Un abrazo
 

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