Suenan y resuenan,
las campanas que anuncian tu ser,
como puede ser que desafíe la fuerza más frondosa de tu tallo,
fríos, sequías cortesías del tiempo juegan al azar.
Como puede ser que hasta entonces,
la quietud se movía curiosa por mis venas,
donde se aloja tu vida, si no encuentras mis penas aun todavía.
Sabrá con acierto el nido, que acobijo el desnudo abrigo,
de tantos días perseguidos, si mi verdad, es que salte al vació,
muriendo por mi destino.
Volare mi alma por la luz, de mi guía,
abismado de soles, por ver si te he perdido.
Al fin sabré, cuantos días son los vientos,
que acompañan mis brazos al abismo, y sigo muriendo con vos,
a los lazos que hoy no están unidos.
Pétalos de ilusiones capullo mío,
son tallos erguidos que doblan sentidos,
como entender el desafió, si ausente no estas, cuando me miro.
Dejare mi ausencia poblada de aves,
que acudirán a ti amor en mi último respiro.
las campanas que anuncian tu ser,
como puede ser que desafíe la fuerza más frondosa de tu tallo,
fríos, sequías cortesías del tiempo juegan al azar.
Como puede ser que hasta entonces,
la quietud se movía curiosa por mis venas,
donde se aloja tu vida, si no encuentras mis penas aun todavía.
Sabrá con acierto el nido, que acobijo el desnudo abrigo,
de tantos días perseguidos, si mi verdad, es que salte al vació,
muriendo por mi destino.
Volare mi alma por la luz, de mi guía,
abismado de soles, por ver si te he perdido.
Al fin sabré, cuantos días son los vientos,
que acompañan mis brazos al abismo, y sigo muriendo con vos,
a los lazos que hoy no están unidos.
Pétalos de ilusiones capullo mío,
son tallos erguidos que doblan sentidos,
como entender el desafió, si ausente no estas, cuando me miro.
Dejare mi ausencia poblada de aves,
que acudirán a ti amor en mi último respiro.