Samuel Akinin
Poeta recién llegado
Cómo se reconoce un amor
Los recuerdos que se guardan
las imágenes, besos y palabras
que atesoramos en el alma
que viven siempre en presente
Son en sí no sólo las vivencias
los motivos de nuestro existir
Cuando tengo dudas de si amo
cuando no sé ni me quiero mentir
cuando en mi silencio los llamo
y ellos saltan y vienen a mí
Me convencen de lo cierto
de lo que no puedo abolir
que una mujer a la que se ama
con cada una de sus vivencias
ya se ha adueñado de mí
Recuerdo de ella una caricia
su aterciopelado roce en mi piel
La primera vez que sentada sobre mí
con toda ternura aprendida, la besé
En un momento de plenitud, de paz
dejó abierta su mente y penetré
en sus sublimes pensamientos
de los que en verdad, me enamoré
La sentí y vi, llorar muchas veces,
no de dolor, de tristeza o de pena
ella luchaba con fuerza por mi amor
Y en especial ese primer beso sellado
en una entrega sublime, sin fin
Fueron momentos que sólo se imprimen
cuando el alma que lo dicta
los hace para poder redimir
cualquier duda concreta, absurda
Para que se aferren siempre
las memorias cuando se tema
cuando existan las distancias
cuando se busque una respuesta
cuando sabiendo lo que se sabe
uno a gusto, se pregunte el nombre
de la mujer que uno quiera
que uno adore, la que uno ame.
Samuel Akinin Levy
Los recuerdos que se guardan
las imágenes, besos y palabras
que atesoramos en el alma
que viven siempre en presente
Son en sí no sólo las vivencias
los motivos de nuestro existir
Cuando tengo dudas de si amo
cuando no sé ni me quiero mentir
cuando en mi silencio los llamo
y ellos saltan y vienen a mí
Me convencen de lo cierto
de lo que no puedo abolir
que una mujer a la que se ama
con cada una de sus vivencias
ya se ha adueñado de mí
Recuerdo de ella una caricia
su aterciopelado roce en mi piel
La primera vez que sentada sobre mí
con toda ternura aprendida, la besé
En un momento de plenitud, de paz
dejó abierta su mente y penetré
en sus sublimes pensamientos
de los que en verdad, me enamoré
La sentí y vi, llorar muchas veces,
no de dolor, de tristeza o de pena
ella luchaba con fuerza por mi amor
Y en especial ese primer beso sellado
en una entrega sublime, sin fin
Fueron momentos que sólo se imprimen
cuando el alma que lo dicta
los hace para poder redimir
cualquier duda concreta, absurda
Para que se aferren siempre
las memorias cuando se tema
cuando existan las distancias
cuando se busque una respuesta
cuando sabiendo lo que se sabe
uno a gusto, se pregunte el nombre
de la mujer que uno quiera
que uno adore, la que uno ame.
Samuel Akinin Levy