Querido Luis, tienes toda la razón en que el problema es complejo. Dices bien:
Hasta que el primer mundo no enfrente el problema desde su origen, con medidas consensuadas y efectivas (aunque caras y posiblemente controvertidas) no se podrá solucionar este drama.
Ante la tragedia brutal de la miseria no se puede hacer el avestruz. Recuerdo ahora el desastre frente a las costas de Lampedusa en 2015 en el que murieron en un naufragio más de 700 personas de golpe, de una sola vez. Coincidió con el zumbado ese que reventó un avión comercial en los alpes. Más de un mes estuvieron los medios de comunicación más importantes ofreciendo el relato a todo detalle del loco del avión, mientras que la información acerca del naufragio se limitó a estar dos días en la esquina inferior izquierda de la cuarta hoja de la sección internacional de El País. Los «negros» no valen una mierda para Europa. Si ya de por sí el ser humano muestra escasa empatía ante su semejante, no te digo si los medios no informan sobre la miseria que hierve en nuestras fronteras, permitiendo de algún modo que sigamos mudos, contemplando de soslayo el desastre desde nuestras elevadas y cómodas atalayas.
Pero sí, lo que también es inadmisible es la tragedia que sucede día tras día y que debería avergonzar a toda la raza humana entera y en pleno siglo XXI.
Cuando el éxodo Sirio, Suecia, con 9 millones de habitantes, fue el segundo que aceptó más peticiones, acogiendo a más asilados que Francia y España juntos, que suman una población de más de 110 millones de personas. Y este esfuerzo ético le está costando a Suecia una fractura social fuerte; el país se encuentra desbordado ante la incapacidad de aplicar sus eficaces métodos de integración de antaño. Hay que tener valor y valores para con su masa crítica poblacional hacer frente a semejante acogida. Luis, si los países de la UE se comportasen como Suecia, todo tendría otro color.
Como ya decía a Juan, cuando nos llegue el día de emigrar como ya lo hicimos en la posguerra, entiendo que nadie se acuerde de nosotros.
Siempre agradecido por tu presencia, compañero.
Un fuerte abrazo.
Bueno, en realidad no creo que los "negros" valgan una mierda para las personas del primer mundo, todos sabemos que son personas igual que nosotros, lo que pasa es que su tragedia "no vende". Seguramente debido a que es algo que ocurre todos los días y además nos pilla lejos (geográfica y sobre todo culturalmente). Lo vemos como un problema real pero ajeno a nuestra sociedad occidental y lo más importante de todo: porque no nos afecta directamente.
Aquí nadie tiene miedo de ahogarse en una patera, pero sí de que un "lobo solitario" árabe nos atropelle en plena Gran Vía. Por eso nos importa más la situación en el Golfo Pérsico que la de los campos de refugiados en África central...
El ser humano es egoísta, individual y socialmente. Mismamente y sin ir tan lejos, si alguien vive en Puerta de Hierro no le importa demasiado lo que ocurre en el barrio de Vallecas o si hay narcopisos en Lavapiés...
Lo de la "manada" le importa a todo el mundo, porque le puede suceder a cualquier mujer y/o a nuestras hijas o hermanas en una fiesta tan popular y concurrida como los Sanfermines.
A la gente le empieza a preocupar el maltrato animal porque cada vez hay más familias que tienen mascotas...
Y sí, tú mismo lo has dicho, Andreas, los efectos de la acogida de inmigrantes pobres producen fractura social y problemas para los gobiernos que lo llevan a cabo, y los partidos políticos, como es normal, lo que quieren es ganar las elecciones...
Si a esto le sumas que no existe una unión suficientemente real y efectiva entre los países del primer mundo, con leyes y obligaciones en común, al final cada gobierno y cada país actúan como le sale de los huevos o más les interesa..
Y encima, que sus respectivos pueblos dicen (con toda la razón) que los inmigrantes que no se integran y/o delinquen se los lleven los políticos y los "pudientes" a sus barrios de ricos, no a los suyos... o por lo menos que pongan mejores leyes, y que cuando un inmigrante acogido en el país no cumpla las normas y las leyes del país que le acoge que los poderes del Estado sean eficaces en su expulsión (y actualmente no es así)...
Por todo ello la situación tiene muy difícil solución...
Un gran abrazo amigo.