jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
en medio de una historia de amor
uno se pregunta a veces cómo acabará
si llegará a su fin de manera abrupta
-como llegar de pronto al borde de un acantilado
en medio de la noche y luego despeñarse
hasta tocar fondo en la negrura impenetrable-
o se irá gestando imperceptiblemente
en un inevitable proceso de disgregación
el paulatino desgaste de sus componentes
-su brillante figura desdibujándose día a dia
como la capa de pintura fresca en una pared al sol
termina al cabo de las estaciones siendo gris-
uno se pregunta si sentirá algún dolor
si perderá la razón y se irá de casa apenas con lo puesto
y deambulará por la ciudad hablando solo
y pasará las noches durmiendo al fondo de un callejón
o se verá obligado a meter la cabeza
en el horno de la estufa y darle al gas
o si una mañana cualquiera tomando el café
uno dirá "me voy" y el otro responderá "está bien"
y luego cada uno seguirá en lo suyo
tal vez leyendo la nota en el periódico tal vez
hablando por teléfono con mami acerca
de las ofertas por inauguración de un nuevo almacén
o algún remedio con hierbas para el mal de orina
uno se pregunta si lo sentirá venir
si antes del fin presentirá otra vez el frío
el maldito miedo, la soledad, el absurdo de las cosas
o si caerá de pronto en la cuenta un día
que hace tiempo quedó ya todo atrás
y la puerta está cerrada y uno está afuera otra vez
y del amor no queda ni siquiera el polvo
se acabó como ahora acaba este poema
así nomás
uno se pregunta a veces cómo acabará
si llegará a su fin de manera abrupta
-como llegar de pronto al borde de un acantilado
en medio de la noche y luego despeñarse
hasta tocar fondo en la negrura impenetrable-
o se irá gestando imperceptiblemente
en un inevitable proceso de disgregación
el paulatino desgaste de sus componentes
-su brillante figura desdibujándose día a dia
como la capa de pintura fresca en una pared al sol
termina al cabo de las estaciones siendo gris-
uno se pregunta si sentirá algún dolor
si perderá la razón y se irá de casa apenas con lo puesto
y deambulará por la ciudad hablando solo
y pasará las noches durmiendo al fondo de un callejón
o se verá obligado a meter la cabeza
en el horno de la estufa y darle al gas
o si una mañana cualquiera tomando el café
uno dirá "me voy" y el otro responderá "está bien"
y luego cada uno seguirá en lo suyo
tal vez leyendo la nota en el periódico tal vez
hablando por teléfono con mami acerca
de las ofertas por inauguración de un nuevo almacén
o algún remedio con hierbas para el mal de orina
uno se pregunta si lo sentirá venir
si antes del fin presentirá otra vez el frío
el maldito miedo, la soledad, el absurdo de las cosas
o si caerá de pronto en la cuenta un día
que hace tiempo quedó ya todo atrás
y la puerta está cerrada y uno está afuera otra vez
y del amor no queda ni siquiera el polvo
se acabó como ahora acaba este poema
así nomás
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