MARISOL PÉREZ
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy las cosas andan como locas
no crecen los lirios del jardín...
Siento un amargo llanto en mi boca
parece que el silencio goza de su festín.
Y se hace masa la amargura
pesada la doliente complicidad.
Ardorosa está la calle,viviendo su tortura,
con esa fiebre quemando la temeridad.
La improvisación castiga al débil
y haciendo prófugo al fuerte.
La tiranía cruel,tan violenta y febril
Se llena de hollín la mala suerte...
Todo se ve, tan oscuro
y el silencio tan apartado y desconocido
Aquí ya nada se hace seguro,
La complicidad con afanes desmedido.
Que nos toca...Cuando el silencio es humano
y no tiene oído...
Y la complicidad es todo en vano
como el rufián bandido.
SOL.
Marisol Pérez.