Jacobino
Poeta recién llegado
Tu nombre lo llevo clavado
y ya sé que jamás voy a perderlo,
es como la música átona
que golpeaba a Beethoven
para que le diera salida,
a veces ya no imagino tu rostro,
pasó tanto tiempo
de nuestro amor terminado,
pero tu nombre, colgado en mis labios,
buscando caricias
en las yemas de los dedos,
es como si fuera ya algo mío
que sólo va a morir
cuando yo desaparezca,
tu nombre es una sombra imposible
de dejar atrás, un trozo de alma
que se creó cuando nos dijimos adiós.
y ya sé que jamás voy a perderlo,
es como la música átona
que golpeaba a Beethoven
para que le diera salida,
a veces ya no imagino tu rostro,
pasó tanto tiempo
de nuestro amor terminado,
pero tu nombre, colgado en mis labios,
buscando caricias
en las yemas de los dedos,
es como si fuera ya algo mío
que sólo va a morir
cuando yo desaparezca,
tu nombre es una sombra imposible
de dejar atrás, un trozo de alma
que se creó cuando nos dijimos adiós.