Has esperado el momento preciso.
Lo has pensado todo.
Cada movimiento, cada detalle.
Como una partitura que en tiempos perfectos y rítmicos,
se transforma en una obra de arte.
Esta vez sí que me has sorprendido.
Debo reconocerlo, amada mía.
Nada lo has dejado al azar.
Por primera vez en tu vida, has conseguido organizarte.
Pensar.
Ver el futuro.
Yo soy el que ha fallado.
No pensé las consecuencias. No medí los daños.
Y ahora, obviamente a juzgar por los hechos todo lo que pueda
decir o hacer es inútil.
Como mi cuerpo.
Que yace a tu lado inerte.
Inertemente muerto.
Lo has pensado todo.
Cada movimiento, cada detalle.
Como una partitura que en tiempos perfectos y rítmicos,
se transforma en una obra de arte.
Esta vez sí que me has sorprendido.
Debo reconocerlo, amada mía.
Nada lo has dejado al azar.
Por primera vez en tu vida, has conseguido organizarte.
Pensar.
Ver el futuro.
Yo soy el que ha fallado.
No pensé las consecuencias. No medí los daños.
Y ahora, obviamente a juzgar por los hechos todo lo que pueda
decir o hacer es inútil.
Como mi cuerpo.
Que yace a tu lado inerte.
Inertemente muerto.