G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Sobre tierra encadenada
vierto mis versos,
porque allí, a mis ojos,
todo es alma.
Sobre tierra añeja,
arada por el tiempo,
se derrama a borbotones
la palabra.
¡Ay, compañera de viaje,
mi compañera!
Si no fuera tus alas,
sería tu estanque
y la fuente inagotable
que lo alimenta…
Pero hay una sed
que el agua no alivia
y hondas heridas
que en una vida no cierran.
G.S.A.