F. Marcos
F. Marcos
No cejéis en vuestro empeño
de escribir los sentimientos.
Semilla de ideas nuevas
debéis sembrar en la tierra.
El corazón soñador
será el Sol.
De lluvia
lágrimas tiernas.
Y el bulbo...
se tornará flor,
la palabra
estambres de amor,
polinizando las conciencias.
Mirar de ser la canción
el sueño o, la razón,
de afrontar un nuevo día.
El bálsamo de las heridas
la caricia espontánea,
esa sonrisa escondida.
Preámbulo y fuerza vital
del sentir y la ilusión,
la mentira consentida
de ser lo que quieras ser,
sin más razón que gozar
la magia que dá la vida.
Ser fieles a vuestro ser.
Si al jugar con las palabras
comunicais y gozais
dándole al mundo color,
bienvenida esa flor
con perfume de poesía.
de escribir los sentimientos.
Semilla de ideas nuevas
debéis sembrar en la tierra.
El corazón soñador
será el Sol.
De lluvia
lágrimas tiernas.
Y el bulbo...
se tornará flor,
la palabra
estambres de amor,
polinizando las conciencias.
Mirar de ser la canción
el sueño o, la razón,
de afrontar un nuevo día.
El bálsamo de las heridas
la caricia espontánea,
esa sonrisa escondida.
Preámbulo y fuerza vital
del sentir y la ilusión,
la mentira consentida
de ser lo que quieras ser,
sin más razón que gozar
la magia que dá la vida.
Ser fieles a vuestro ser.
Si al jugar con las palabras
comunicais y gozais
dándole al mundo color,
bienvenida esa flor
con perfume de poesía.
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