Elba Nery García
Poeta veterano en el portal
Una pareja de ancianos
espera en un restaurante,
él la mira vacilante
mientras le toma las manos.
Estás segura viejita,
¿pido una sola hamburguesa
para cumplir la promesa
que hace tiempo nos limita?
Compartir todo acordamos;
sin excepción, me decías,
hasta el fin de nuestros días,
adelante, no temamos.
Por fin llegó la comida,
el marido sin espero
se apresta a comer primero
y ella observa complacida.
Un joven lleno de pena
se acerca para ofrecer
otro plato a la mujer
conmovido por la escena .
La señora, agradecida,
le esclarece al ciudadano:
no se preocupe mi hermano,
esta es promesa de vida,
ya comeré sin pendientes,
solo espero que mi viejo
coma su parte sin quejo
y me devuelva los dientes.
Última edición: