Completa

Cada quien posee su propio abismo,
ese en el que finge caer por error,
y volverse adicto con toda la intención del mundo.
Las heridas nacen de varios ojos,
caricias ausentes,
uñas secas,
besos helados,
o camas solitarias.
Manos inquietas buscando placer,
tocando suavemente su rincón predilecto,
aquel que sonríe ante el pinchazo.
No está bien aquello que está mal,
pero aquí entre nos
¿Quién decide en donde se encuentra el infierno
y dónde se haya el cielo?
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba