DAMAR BOREALIS
Poeta fiel al portal
Ebria y no de trementina,
como festeja Neruda,
ebria y maliciosa como un beato
con la adrenalina a cien
y la minifalda mas allá del recato,
me deslizo por la noche en autos desbocados.
Ebria
sospechando amaneceres,
creando las anécdotas de mañana,
viajo a mil en una nave de vodka polaco
ebria y con la risa fácil,
borracha de alcohol festejos y abrazos;
la ropa se desprende de su sitio
y un duende infame se come las letras en mis palabras.
Completamente borracha,
festejando algunos motivos olvidados,
la fiesta tendrá fin en cualquier cama,
con un sol despeinado de testigo,
completamente borracha
y sin pensar lo terrible del mañana:
Los gritos de mamá...
Y la resaca.
Maldito viernes...
Y el sábado...
Y los que faltan.
¡Borracha!
como festeja Neruda,
ebria y maliciosa como un beato
con la adrenalina a cien
y la minifalda mas allá del recato,
me deslizo por la noche en autos desbocados.
Ebria
sospechando amaneceres,
creando las anécdotas de mañana,
viajo a mil en una nave de vodka polaco
ebria y con la risa fácil,
borracha de alcohol festejos y abrazos;
la ropa se desprende de su sitio
y un duende infame se come las letras en mis palabras.
Completamente borracha,
festejando algunos motivos olvidados,
la fiesta tendrá fin en cualquier cama,
con un sol despeinado de testigo,
completamente borracha
y sin pensar lo terrible del mañana:
Los gritos de mamá...
Y la resaca.
Maldito viernes...
Y el sábado...
Y los que faltan.
¡Borracha!