José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
COMPROMISO DE AMISTAD
(Carta a un amigo)
Creo en la amistad y por eso creo en ti.
Creo que la nuestra es pura y sincera,
y no la concibo de otra manera,
la tomamos libre y consciente
sin perder el norte,
siendo valientes.
No me preocupó cómo llegué a conocerte.
La amistad está por encima de nuestro pasado,
y la llave de nuestro futuro
la custodia el respeto de nuestro presente.
No me importa tu origen, si eres de alta cuna
o de camastro húmedo en orfanato oscuro.
Ni me interesa qué estatus ocupas, de poder o no,
pues no busco ni pretendo favor alguno.
Me interesa lo que ansías y lo que anhelas,
para ofrecerte mi mano y apoyo en lo que pueda.
No me interesa si naciste en piscis poeta
o con tauro cabezón enamorado de la luna,
pues la confianza, que en ti he de tenerla,
no se gana con el zodiaco o la fortuna.
Quiero saber si cuando tienes una pena
que te ahoga y aciaga tu vida,
te lo guardas y escondes,
como si temieras una infame censura.
Quiero que sepas que puedes abrirte ante mí
sin esconder ese dolor y esa pena,
o cualquier otra aflicción
aunque creas que es una quimera.
No lo juzgaré, ni te juzgaré,
ni mucho menos me reiré de tu condena.
Te abriré los brazos y el corazón,
para que te apoyes y te mantengas
todo el tiempo que tú quieras.
No me interesa saber cómo vives,
ni con quién, ni cuánto mucho poco rico eres.
Pero sí quiero saber, que si careces de él
y dónde vivir no tienes,
no permitirás que un falso orgullo maneje tu vida,
y me lo harás llegar
y aceptarás la ayuda que yo te pueda dar.
Quiero saber si nuestra amistad no se quemará por fuego ajeno,
y estarás de mi lado con extintor en mano,
cuando esas llamas me quieran rodear y quemar.
Quiero saber si tu mirada es sincera,
también contigo mismo,
y si se ve el reflejo de mi amistad leal en el nimbo de tu alma pura.
Sí me interesa saber tu historia,
como tú me la cuentes,
sin justificar tu andadura.
No te preguntaré si ella es de ficción o verdadera.
Pues para mí tu ilusión y tu historia,
alimentan y forman parte también de mi memoria.
Solo me interesa saber que estás,
y que contigo siempre podré contar.
Quiero saber si te mantendrás fiel contigo mismo
ante todo y contra todos,
y no traicionarás nuestra amistad,
aunque haya críticas y te presionen mis enemigos.
No me importa si tienes un mal día y lo pagas conmigo.
Pero sí me importa si ese mal día lo pago yo contigo,
y si podrías, aunque yo no te lo pidiera,
mantener nuestra amistad a pesar de mi ceguera.
Quiero saber, que si fuese discriminado por mis ideas,
te opondrías al mundo entero luchando desde mi trinchera.
Quiero saber si estarías dispuesto a salir de tu confort y refugio,
en una noche lluviosa y fría,
agotado después de un largo día
y acudirías en mi rescate sin que yo te lo pidiera.
No me interesa la religión que profesas,
si es la judía, cristiana o musulmana,
pero sí me interesa saber si tu corazón es compasivo y grande
y tu alma generosa y buena.
No me importa si eres calvo o gorda o con pelo y fea,
o si enarbolas la bandera del Arco Iris con orgullo,
solo quiero saber si tienes un buen brazo,
para sellar nuestra amistad con un fuerte abrazo.
No me interesa en dónde o qué o para qué o con quién has estudiado.
Solo me interesa de esos estudios, si los tienes,
que te hayan hecho más libre y menos esclavo.
Quiero saber que nuestra amistad se sostendrá
sin necesidad de forzar el agrado del otro.
No necesito que cambies tus ideas
para que sigamos siendo amigos,
solo necesito saber que nuestra amistad
está basada ante todo,
en el amor, el respeto y la libertad.
Pero lo que sobretodo me interesa y quiero que sepas,
es que mi verdadero y mayor interés hacia tu persona,
es el premio y el honor de tenerte como amigo.
(Carta a un amigo)
Creo en la amistad y por eso creo en ti.
Creo que la nuestra es pura y sincera,
y no la concibo de otra manera,
la tomamos libre y consciente
sin perder el norte,
siendo valientes.
No me preocupó cómo llegué a conocerte.
La amistad está por encima de nuestro pasado,
y la llave de nuestro futuro
la custodia el respeto de nuestro presente.
No me importa tu origen, si eres de alta cuna
o de camastro húmedo en orfanato oscuro.
Ni me interesa qué estatus ocupas, de poder o no,
pues no busco ni pretendo favor alguno.
Me interesa lo que ansías y lo que anhelas,
para ofrecerte mi mano y apoyo en lo que pueda.
No me interesa si naciste en piscis poeta
o con tauro cabezón enamorado de la luna,
pues la confianza, que en ti he de tenerla,
no se gana con el zodiaco o la fortuna.
Quiero saber si cuando tienes una pena
que te ahoga y aciaga tu vida,
te lo guardas y escondes,
como si temieras una infame censura.
Quiero que sepas que puedes abrirte ante mí
sin esconder ese dolor y esa pena,
o cualquier otra aflicción
aunque creas que es una quimera.
No lo juzgaré, ni te juzgaré,
ni mucho menos me reiré de tu condena.
Te abriré los brazos y el corazón,
para que te apoyes y te mantengas
todo el tiempo que tú quieras.
No me interesa saber cómo vives,
ni con quién, ni cuánto mucho poco rico eres.
Pero sí quiero saber, que si careces de él
y dónde vivir no tienes,
no permitirás que un falso orgullo maneje tu vida,
y me lo harás llegar
y aceptarás la ayuda que yo te pueda dar.
Quiero saber si nuestra amistad no se quemará por fuego ajeno,
y estarás de mi lado con extintor en mano,
cuando esas llamas me quieran rodear y quemar.
Quiero saber si tu mirada es sincera,
también contigo mismo,
y si se ve el reflejo de mi amistad leal en el nimbo de tu alma pura.
Sí me interesa saber tu historia,
como tú me la cuentes,
sin justificar tu andadura.
No te preguntaré si ella es de ficción o verdadera.
Pues para mí tu ilusión y tu historia,
alimentan y forman parte también de mi memoria.
Solo me interesa saber que estás,
y que contigo siempre podré contar.
Quiero saber si te mantendrás fiel contigo mismo
ante todo y contra todos,
y no traicionarás nuestra amistad,
aunque haya críticas y te presionen mis enemigos.
No me importa si tienes un mal día y lo pagas conmigo.
Pero sí me importa si ese mal día lo pago yo contigo,
y si podrías, aunque yo no te lo pidiera,
mantener nuestra amistad a pesar de mi ceguera.
Quiero saber, que si fuese discriminado por mis ideas,
te opondrías al mundo entero luchando desde mi trinchera.
Quiero saber si estarías dispuesto a salir de tu confort y refugio,
en una noche lluviosa y fría,
agotado después de un largo día
y acudirías en mi rescate sin que yo te lo pidiera.
No me interesa la religión que profesas,
si es la judía, cristiana o musulmana,
pero sí me interesa saber si tu corazón es compasivo y grande
y tu alma generosa y buena.
No me importa si eres calvo o gorda o con pelo y fea,
o si enarbolas la bandera del Arco Iris con orgullo,
solo quiero saber si tienes un buen brazo,
para sellar nuestra amistad con un fuerte abrazo.
No me interesa en dónde o qué o para qué o con quién has estudiado.
Solo me interesa de esos estudios, si los tienes,
que te hayan hecho más libre y menos esclavo.
Quiero saber que nuestra amistad se sostendrá
sin necesidad de forzar el agrado del otro.
No necesito que cambies tus ideas
para que sigamos siendo amigos,
solo necesito saber que nuestra amistad
está basada ante todo,
en el amor, el respeto y la libertad.
Pero lo que sobretodo me interesa y quiero que sepas,
es que mi verdadero y mayor interés hacia tu persona,
es el premio y el honor de tenerte como amigo.
P.D. Orientado en “La Invitación”
de Oriah Mountain Dreamer.
de Oriah Mountain Dreamer.
José Ignacio Ayuso Díez.