MERI
Poeta recién llegado
Comunión
El don de la sonrisa sumado a su mirada traslúcida y veraz lo convierten en el ser más bello que he visto. Brilla e irradia entrega, una adhesión que incita y deslumbra. Trato de evitarlo. Mis ojos son transparentes y temo que sepa que está grabado en mis pupilas. Hoy he de verlo de cerca. Hoy examina mi tesis. Sumatoria de bríos…
Llega mi turno. No me sorprende su caballerosidad más me asombra su insistente mirada. Lee con detenimiento mi trabajo. Me dice que he de celebrarlo. Miradas fijas. Mi taquicardia me ahoga. Y me habla de reciprocidad. Inhibida no comprendo. Y me pide que observe sus ojos fijamente. Allí me alojo. Conmocionada escucho que me repito en su mente desde el primer día de clases. Nerviosa me inmovilizo. Pero con el don de su cálida sonrisa toma mi mano por instantes afirmando que el tiempo y lo mutuo juegan de nuestro lado.
Hoy armamos juntos una armoniosa vida. Prima la pasión, por eso armamos listados de metas y objetivos. Cada día es diferente, huyendo de hábitos y lugares comunes. Cada noche comemos fuera. En la cena comienza el embeleso. Ritual de sobremesa. Ya en casa aflora el fervor. Y nos dormimos muy tarde, abrazados y cercanos como mi tinta intensa a mi papel expectante.
El don de la sonrisa sumado a su mirada traslúcida y veraz lo convierten en el ser más bello que he visto. Brilla e irradia entrega, una adhesión que incita y deslumbra. Trato de evitarlo. Mis ojos son transparentes y temo que sepa que está grabado en mis pupilas. Hoy he de verlo de cerca. Hoy examina mi tesis. Sumatoria de bríos…
Llega mi turno. No me sorprende su caballerosidad más me asombra su insistente mirada. Lee con detenimiento mi trabajo. Me dice que he de celebrarlo. Miradas fijas. Mi taquicardia me ahoga. Y me habla de reciprocidad. Inhibida no comprendo. Y me pide que observe sus ojos fijamente. Allí me alojo. Conmocionada escucho que me repito en su mente desde el primer día de clases. Nerviosa me inmovilizo. Pero con el don de su cálida sonrisa toma mi mano por instantes afirmando que el tiempo y lo mutuo juegan de nuestro lado.
Hoy armamos juntos una armoniosa vida. Prima la pasión, por eso armamos listados de metas y objetivos. Cada día es diferente, huyendo de hábitos y lugares comunes. Cada noche comemos fuera. En la cena comienza el embeleso. Ritual de sobremesa. Ya en casa aflora el fervor. Y nos dormimos muy tarde, abrazados y cercanos como mi tinta intensa a mi papel expectante.