Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Piel hermosa y dulce, conquistada con las yemas de mis dedos,
Con sonrisas que invitan la pecado y palabras que nunca se dirán,
Henos aquí desnudos y deseantes, con mórbidas sonrisas,
Que descaradas se vuelven al saber lo que vendrá,
Y con movimientos lascivos la entrega comienza
Un beso será la señal, para que nuestra comunión comience,
Entre las dulces cobijas tu desnudez resguarda,
Y tus suspiros me ensalzan, lamiendo tu cuello,
Resbalando mis dedos entre tus piernas .
Que serán bienvenidos por las ganas de mujer que te poseen,
Sentiré tus suspiros en mi cuello,
Y amaré cada detalle de tus manos al tocar mi cabello,
Que rozará tu cuerpo enamorado
Será una entrega inmemorial donde el tiempo y el jamás nunca volverán,
Pues es así como deseo hacerte mía y ser yo de ti,
Si entre tus piernas cobraré la dulce pena,
De amarte como loco al saborear los secretos de tu jardín,
Y beber las mieles prometidas
Será mi viril embiste el que terminará el compás de nuestro vals,
Entre las notas de nuestros gemidos,
Que no serán nunca olvidados no mientras existamos,
Porque ahora yo vivo dentro de ti
Así como tus dulces pliegues se abren para recibirme,
Así es como espero que tu corazón se abra a mis sentimientos,
Para inundarte del dulce agrio de mi ser,
Para llenarte del dulce amor que te profeso
Dejadme mirarte durante el clímax,
Pues es ahí en donde encontrare la paz que necesito,
En esta comunión entre carne y espíritu,
Que será dicha con más que palabras,
Que duraran mientras el sol exista,
Mientras la soledad de mi vida se agota
Porque estas aquí amándome en silencio,
Y cuando tú perfume percibo sabiendo que yo formo parte de ti,
Regando el secreto de nuestra existencia,
Porque ambos sabemos desde cuando fuimos concebidos
El uno para el otro
Tómame esta noche amada mía,
Como tuyo y yo lo haré tomándote como mía
Lord Vélfragor
Con sonrisas que invitan la pecado y palabras que nunca se dirán,
Henos aquí desnudos y deseantes, con mórbidas sonrisas,
Que descaradas se vuelven al saber lo que vendrá,
Y con movimientos lascivos la entrega comienza
Un beso será la señal, para que nuestra comunión comience,
Entre las dulces cobijas tu desnudez resguarda,
Y tus suspiros me ensalzan, lamiendo tu cuello,
Resbalando mis dedos entre tus piernas .
Que serán bienvenidos por las ganas de mujer que te poseen,
Sentiré tus suspiros en mi cuello,
Y amaré cada detalle de tus manos al tocar mi cabello,
Que rozará tu cuerpo enamorado
Será una entrega inmemorial donde el tiempo y el jamás nunca volverán,
Pues es así como deseo hacerte mía y ser yo de ti,
Si entre tus piernas cobraré la dulce pena,
De amarte como loco al saborear los secretos de tu jardín,
Y beber las mieles prometidas
Será mi viril embiste el que terminará el compás de nuestro vals,
Entre las notas de nuestros gemidos,
Que no serán nunca olvidados no mientras existamos,
Porque ahora yo vivo dentro de ti
Así como tus dulces pliegues se abren para recibirme,
Así es como espero que tu corazón se abra a mis sentimientos,
Para inundarte del dulce agrio de mi ser,
Para llenarte del dulce amor que te profeso
Dejadme mirarte durante el clímax,
Pues es ahí en donde encontrare la paz que necesito,
En esta comunión entre carne y espíritu,
Que será dicha con más que palabras,
Que duraran mientras el sol exista,
Mientras la soledad de mi vida se agota
Porque estas aquí amándome en silencio,
Y cuando tú perfume percibo sabiendo que yo formo parte de ti,
Regando el secreto de nuestra existencia,
Porque ambos sabemos desde cuando fuimos concebidos
El uno para el otro
Tómame esta noche amada mía,
Como tuyo y yo lo haré tomándote como mía
Lord Vélfragor