Arnol9d
Poeta recién llegado
Con el recuerdo de la ciudad
que se desvaneció en otras palabras;
se visitan los pensamientos ajenos
de aquella mente tan extraña.
Fingiendo una actitud vacía
al borrar el interés encubierto
que tenía al observarte
sin necesidades de aprobación.
En cambio, tú preferiste guardar silencio mientras yo ya no estaba ahí,
caminando sin rumbo fijo estaba tu mente solitaria; divagando.
Las miradas que te presionan para alcanzar una expectativa inútil
se disuelven al pasar las horas en la noche, que te hago olvidar
Todo lo que te rodea, lo que te preocupa, lo que te agobia.
Mira hacia el horizonte que yace sobre la colina junto a tu casa
y siente el viento acariciándote la piel suavemente
cuando la luna te observa pacíficamente en silencio indestructible.
Yo soy el viento que toca tus labios y la luna que brilla en tus ojos.
No es más importante escucharte en estos momentos,
porque no busco crear una conexión lógica contigo.
En cambio yo preferí contarte historias en donde éramos protagonistas,
ya que no teníamos nada que nos separara del mundo tan irreal que vivimos.
Al pasar los minutos, que sentíamos eternos al pasar la carretera
leyendo entre naranjos se previenen los últimos desenlaces
antes de partir a la lejanía de tu despido.
Obviando cada simple caricia obligada,
que según yo tenía que cumplir contigo.
Al recordar que los deslices son tan inesperados como el respirar tan incesante
a través de tus ojos no pude hallar más que sentimientos verdaderos escondidos
bajo la piel que se desgarra con el pasar de los años venideros sin sentido,
debajo, siempre estuvieron debajo;
es mi trabajo sacarte a flote nuevamente.
No pretendo ser una obligación emocional,
así que no argumentes lógicamente,
es que ya me aburrí de ver tu mirada blanca y sin emociones:
Tanto más espero en el auge del amanecer,
es más corto el tiempo que le dedico a mi ser.
Comparto dos de mis recuerdos contigo ahora,
para que vueles sin limitaciones por mis sueños
dentro de estos corazones estratosféricos llenos de lágrimas,
que hoy se volverán tangibles ante nuestros ojos.
En cambio, yo prefiero desarmarte primero mientras buscas algo que yo poseo,
haciéndote sufrir levemente te puedo demostrar, que habitas en mi realidad
y que te puedo llevar hacia donde nadie puede haberlo hecho antes.
Cuando sientas que tu mano está junto a la mía, mis caricias no las apreciarás,
las recordarás, olvídate de mi rostro y de mis palabras.
Recuérdame subconscientemente.
Con el recuerdo de la ciudad
que se desvaneció en otras provincias;
se visitan los pensamientos inacabados
de su mente tan extraña.
Fingiendo una actitud compasiva
con el propósito de verla nuevamente.
Renaciendo la nueva tú
despojándote de tus máscaras teatrales.
que se desvaneció en otras palabras;
se visitan los pensamientos ajenos
de aquella mente tan extraña.
Fingiendo una actitud vacía
al borrar el interés encubierto
que tenía al observarte
sin necesidades de aprobación.
En cambio, tú preferiste guardar silencio mientras yo ya no estaba ahí,
caminando sin rumbo fijo estaba tu mente solitaria; divagando.
Las miradas que te presionan para alcanzar una expectativa inútil
se disuelven al pasar las horas en la noche, que te hago olvidar
Todo lo que te rodea, lo que te preocupa, lo que te agobia.
Mira hacia el horizonte que yace sobre la colina junto a tu casa
y siente el viento acariciándote la piel suavemente
cuando la luna te observa pacíficamente en silencio indestructible.
Yo soy el viento que toca tus labios y la luna que brilla en tus ojos.
No es más importante escucharte en estos momentos,
porque no busco crear una conexión lógica contigo.
En cambio yo preferí contarte historias en donde éramos protagonistas,
ya que no teníamos nada que nos separara del mundo tan irreal que vivimos.
Al pasar los minutos, que sentíamos eternos al pasar la carretera
leyendo entre naranjos se previenen los últimos desenlaces
antes de partir a la lejanía de tu despido.
Obviando cada simple caricia obligada,
que según yo tenía que cumplir contigo.
Al recordar que los deslices son tan inesperados como el respirar tan incesante
a través de tus ojos no pude hallar más que sentimientos verdaderos escondidos
bajo la piel que se desgarra con el pasar de los años venideros sin sentido,
debajo, siempre estuvieron debajo;
es mi trabajo sacarte a flote nuevamente.
No pretendo ser una obligación emocional,
así que no argumentes lógicamente,
es que ya me aburrí de ver tu mirada blanca y sin emociones:
Tanto más espero en el auge del amanecer,
es más corto el tiempo que le dedico a mi ser.
Comparto dos de mis recuerdos contigo ahora,
para que vueles sin limitaciones por mis sueños
dentro de estos corazones estratosféricos llenos de lágrimas,
que hoy se volverán tangibles ante nuestros ojos.
En cambio, yo prefiero desarmarte primero mientras buscas algo que yo poseo,
haciéndote sufrir levemente te puedo demostrar, que habitas en mi realidad
y que te puedo llevar hacia donde nadie puede haberlo hecho antes.
Cuando sientas que tu mano está junto a la mía, mis caricias no las apreciarás,
las recordarás, olvídate de mi rostro y de mis palabras.
Recuérdame subconscientemente.
Con el recuerdo de la ciudad
que se desvaneció en otras provincias;
se visitan los pensamientos inacabados
de su mente tan extraña.
Fingiendo una actitud compasiva
con el propósito de verla nuevamente.
Renaciendo la nueva tú
despojándote de tus máscaras teatrales.